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Los malienses deben elegir entre 27 candidatos a un nuevo presidente que deberá legitimar la transición política que arrancó poco después del golpe militar que el 22 de marzo de 2012 depuso al presidente Amado Tumani Turé y acabó con el orden constitucional.

Según un sondeo de la semana pasada, el favorito en estos comicios es el ex primer ministro y expresidente del parlamento Ibrahim Bubacar Keita, del partido Agrupación por Mali (RPM), seguido del exministro de Finanzas Sumalia Cisé, de la Unión por la República y la Democracia (URD).

El presidente interino, Doincunda Traoré, calificó ayer en un discurso la cita electoral como un “evento vital e histórico” y llamó a sus compatriotas a votar en masa.

Asimismo, subrayó que el Estado es el garante de la regularidad, la credibilidad y la seguridad de la jornada electoral.

La seguridad se ha convertido en uno de los principales retos del día, después de que ayer el movimiento Monoteísmo y Yihad en África del Oeste (MYAO) amenazara con atentar contra los colegios electorales y los cuarteles militares y de la gendarmería.

A pesar de que a lo largo de las tres semanas de campaña electoral se registraron pocos incidentes de gravedad, las autoridades han asegurado que permanecerán alerta hasta el cierre de los centros electorales.

El capitán Modibó Traoré ha declarado a Efe que se ha reforzado la seguridad tanto en el norte como en el resto del país para evitar cualquier incidente.

Desde el fin de la campaña electoral la presencia de soldados y de patrullas de la Misión de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) se han hecho más visibles.

Unos 6.300 militares de estas fuerzas están desplegados desde el pasado 1 de julio y cuentan con el apoyo de otros 3.200 soldados franceses enmarcados en la operación Serval, que en enero expulsó del norte del país a los grupos radicales islámicos que se habían hecho fuertes en esa región.

La misión de observación de la Unión Europea, que participa con un centenar de personas para velar por la buena marcha del proceso, no desplazó a su personal a las regiones septentrionales, controladas hasta el pasado enero por grupos extremistas islámicos como el MYAO.

Según el jefe de la misión, Louis Michel, la razón para no enviar observadores a esta zona se debe tanto a la situación de seguridad como al reducido número de votantes que residen en esta regiones poco pobladas.

Los 2.123 colegios electorales distribuidos por las ocho provincias del país cerrarán a las 18.00 horas.