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Miles de manifestantes se han concentrado en la capital de Túnez en protesta por el asesinato del parlamentario opositor izquierdista Mohamed Brahmi, mientras los comercios y los bancos han cerrado sus puertas y todos los vuelos han sido suspendidos a causa de la huelga general convocada por el principal sindicato del país, la Unión General de Trabajadores de Túnez (UGTT), en solidaridad con el político asesinado ayer jueves.

Brahmi, antiguo líder de Echaab (Pueblo) y uno de los principales dirigentes de la alianza izquierdista Frente Popular, se había significado por sus duras críticas al partido islamista gubernamental, el Ennahdha, al igual que Chokri Belaid, líder del Movimiento Patriótico Democrático Unificado -una fuerza marxista y panárabe también integrada en el Frente Popular-, asesinado el pasado 6 de febrero en la capital.

Los manifestantes se han concentrado este viernes frente a la sede de la UGTT, en el centro de Túnez, desde donde se han dirigido al principal bulevar de la capital, que estaba repleto de policías antidisturbios. Durante la marcha, los convocados han entonado lemas como “Abajo el Gobierno de los Hermanos Musulmanes”.

La manifestación ha sido convocada por los partidos de la oposición laica, y ha sido respondida con una contramanifestación de los islamistas que comenzará al término de la oración del Viernes. Los partidos laicos han reclamado la dimisión del Gobierno y la formación de un ejecutivo de salvación nacional, pero el primer ministro, Ali Larayedh, se opone abiertamente a la propuesta.

Las diferencias entre los islamistas y la oposición laica se han profundizado desde las movilizaciones populares que en enero de 2011 pusieron fin al largo régimen del derrocado presidente Zine al Abidine Ben Ali, que sirvieron de detonante de la llamada 'Primavera Arabe', especialmente en Egipto, Libia, Yemen y Siria.

Funerales y protestas

La familia de Brahmi ha anunciado que los funerales por el fallecido tendrán lugar este próximo sábado y que el dirigente opositor va a ser enterrado cerca de la tumba de Chokri Belaid. El presidente del país, Moncef Marzuki, ha ordenado al Ejército la celebración de un funeral de Estado, el Gobierno ha anunciado un día luto nacional para este viernes y las emisoras de radios han emitido canciones patrióticas.

La Policía antidisturbios disparó gases lacrimógenos ayer jueves contra los manifestantes convocados frente al Ministerio del Interior. Además, se han registrado movilizaciones de protesta en las ciudades de Sfax y Kef y en la localidad de Sidi Buzid, en el sur, cuna de la revolución de 2011, en la que los manifestantes han prendido fuego a dos sedes de Ennahda.

Belaid había encabezado en los últimos meses una campaña de denuncias contra la presunta complicidad del partido islamista Ennahda y las Ligas de Defensa de la Revolución, que algunos opositores describen como el brazo armado del movimiento islamista. El presidente de Ennahada, Rachid Ghannouchi, ha condenado “firmemente” el asesinato de Mohamed Brahmi, que ha calificado de “cobarde asesinato destinado a minar la seguridad del país y arrastrarlo a la violencia”, y ha solicitado a las autoridades que “hagan todos los esfuerzos posibles para arrestar a los responsables y llevarlos ante la justicia”.