Compartir

Al menos 28 personas han fallecido en Irak a consecuencia de explosiones y tiroteos registrados en varios puntos del país, según ha informado la Policía, que ha identificado como el atentado más mortífero el estallido de un coche bomba en Muqdadiya.

En esta ciudad del centro del país, unos 80 kilómetros al noreste de la capital, Bagdad, al menos 14 personas han perdido la vida por la explosión de un coche bomba en un concurrido mercado.

Por otra parte, cuatro personas perdieron la vida en el barrio de Amiriya, en Bagdad, por la explosión de una bomba en el jardín donde se celebraba una boda, mientras que cuatro jóvenes murieron en otros tantos incidentes ocurridos en la capital iraquí.

En Madaen, unos 30 kilómetros al sureste de Bagdad, una bomba de carretera que explotó cerca de una cafetería causó tres muertos. Un artefacto similar estalló en Mosul, en el norte de Irak, y causó la muerte de un niño. Mosul también ha sido escenario del fallecimiento de un policía y un funcionario en sendos ataques.

Más de 750 personas han fallecido en lo que va de julio en atentados, según el observatorio Iraq Body Count, que hace balance de una violencia que se ha recrudecido en los últimos meses.