Compartir

El Ejército egipcio ha dado a los Hermanos Musulmanes un plazo de 48 horas para sellar su reconciliación con las actuales autoridades, constituidas tras el golpe de Estado que derrocó el 3 de julio al presidente Mohamed Mursi. “No seremos los primeros en actuar, pero sin duda reaccionaremos con contundencia a los llamamientos en favor de la violencia o el terrorismo pronunciados por los líderes de los Hermanos o sus simpatizantes”, ha advertido un portavoz militar.

Un día antes de que seguidores y detractores del depuesto presidente vuelvan a salir a las calles de Egipto para defender sus posturas, el Ejército se ha comprometido a “proteger” a todos los “manifestantes pacíficos, independientemente de su ideología”.

Previamente, había hecho público un comunicado en el que sugería un endurecimiento de sus tácticas. Así, aunque ha prometido “no apuntar las pistolas contra su pueblo”, ha adelantado actuaciones “contra la violencia oscura y el terrorismo, que no tienen ni religión ni nacionalidad”.

El jefe de las Fuerzas Armadas, Abdelfatá al Sisi, llamó el miércoles a la población a manifestarse para respaldar la acción militar y policial contra la “violencia” y el “terrorismo”. La Presidencia interina también ha respaldado el llamamiento de Al Sisi, criticado por las principales organizaciones islamistas, incluidos Hermanos Musulmanes.

Ataque en el Sinaí

Por otra parte, al menos dos soldados egipcios murieron y otros cuatro resultaron heridos hoy en un ataque armado contra un puesto de la Guardia Fronteriza en el noroeste de la península del Sinaí, escenario reciente de numerosas acciones violentas.

Un responsable de la oficina de prensa del Gobierno egipcio en el Sinaí informó de que el ataque tuvo como objetivo el puesto de control de Al Shalaq, en la localidad de Al Sheij Zuaid, a unos 20 kilómetros de la frontera con la franja palestina de Gaza. Los hombres armados dispararon a los militares con armas ligeras, precisó la fuente, que pidió el anonimato.