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“Estas comisiones suelen ser muy elevadas, diferentes, establecidas por las redes de tarjetas, unas comisiones escondidas que cuestan muy caras al consumidor y al comerciante”, afirmó el comisario europeo de Mercado Interior, Michael Barnier.

Barnier denunció la “campaña inédita” puesta en marcha por Mastercard contra la medida, con el uso “incluso de información falsa”.

El comisario francés negó que la medida pueda suponer un aumento de los cargos a los consumidores, un argumento esgrimido por ésta compañía y Visa, los principales afectados.

“Al contrario”, afirmó Barnier, cuyos servicios en la CE consideran que la prohibición de estas comisiones podría suponer un ahorro de hasta 730 millones de euros para los consumidores al año.

Además, calcula que los comerciantes podrían evitar desembolsar hasta 6.000 millones de euros con la aplicación de la nueva normativa.

“Esta regulación es muy necesaria”, afirmó por su parte el vicepresidente de la CE y responsable de Competencia, Joaquín Almunia.

“Los comercios pasan los costes (de la comisión) a los consumidores a través de un aumento de los precios, por lo que “afecta a todos los consumidores, no solo a los que pagan con tarjeta”.

“Hoy los consumidores pagan por los servicios de pago de manera oculta”, dijo Almunia, quien abogó por la transparencia que ofrece el límite propuesto, y afirmó que ésta permitirá que haya una mayor competencia entre los distintos actores.

La comisión multilateral interbancaria (CMI o MIF, según sus siglas en inglés) es una tasa que fijan de manera colectiva los bancos miembros de un sistema de pago por tarjetas Visa, MasterCard o de esquemas nacionales.

Esta comisión es un porcentaje del pago hecho por el consumidor en un comercio, que busca que todos los bancos que participan en el proceso de pago y cobro con tarjeta contribuyan en los costes de mantenimiento del sistema.