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El presidente boliviano recibió esta muestra de apoyo al final de su primera visita oficial a Ecuador, donde se reunió con su homólogo Rafael Correa para analizar las relaciones bilaterales.

El acto de homenaje, de carácter popular, reunió a varios miles de personas en el Teatro Nacional de la casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito, donde Morales, acompañado de Correa, agradeció las muestras de apoyo recibidas desde que ocurriera el suceso, el 2 de julio.

Ese día, el avión de Morales, quien regresaba de Rusia, no pudo ingresar al espacio aéreo de Francia, Italia y Portugal ante las sospechas, que resultaron infundadas, de que en la aeronave viajaba el exagente de la CIA Edward Snowden, reclamado por EE.UU. por difundir información secreta, según denunció el Gobierno boliviano.

Morales, que tuvo que permanecer 13 horas en Viena a la espera de un nuevo plan de vuelo, incluyó a España en el reclamo porque, según denunció, el embajador español en Austria, Alberto Carnero, quiso revisar su avión para verificar si Snowden viajaba o no con él.

En el acto de hoy en Ecuador, en el que también estuvieron el canciller boliviano, David Choquehuanca y el ecuatoriano, Ricardo Patiño, ambos mandatarios reiteraron la defensa del modelo socialista y la integración latinoamericana ante los intentos de imposición imperialistas.

La sesión estuvo jalonada de gritos de apoyo a Morales, como “Evo, amigo, Ecuador está contigo”, por parte del publico y contó con la interpretación de varios temas musicales de exaltación de los valores de unidad latinoamericana.

Morales, quien hoy culpó directamente del incidente al Gobierno de EE.UU., atribuyó lo ocurrido a decisiones adoptadas durante su gestión, como la nacionalización de recursos naturales y el cierre de bases y, en definitiva a “haber alzado la voz ante el imperio”.

“Mi mayor pecado es tal vez ser indígena y antiimperialista”, apostilló.

Correa, por su parte, resaltó el apoyo dado a Morales por seis presidentes de la región que se reunieron en Bolivia dos días después del episodio, así como la decisión de Mercosur, a la que se sumó Ecuador, de llamar a consultas a sus embajadores en Italia, Francia, Portugal y España.

“Ya pasó el tiempo de la colonia. Que se ubiquen un poquito, que tienen unos 500 años de retraso”, dijo Correa con relación a la actitud de los países involucrados en el suceso y a la respuesta de los Gobiernos que respaldaron a Morales.