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La Audiencia Nacional ha condenado a 45 años de cárcel a cada uno de los miembros del 'comando Otazua' de ETA, Daniel Pastor, Iñigo Zapirain y Beatriz Etxebarria, por el asesinato del inspector de la Policía Nacional Eduardo Puelles en junio de 2009.

La Seccion Tercera de la Sala de lo Penal les considera autores de delitos de asesinato terrorista y estragos. Deberán indemnizar a la viuda con 300.000 euros y con 150.000 a cada uno de sus dos hijos.

La condena es la que solicitó la fiscalía en el juicio oral y a la que se sumaron la acusación particular, que representa a la viuda y los hijos de la víctima, las acusaciones populares, que ejercen la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y el Sindicato Profesional de Policía (SPP), así como la Abogacía del Estado. Pese a todo, no podrán estar más de 40 años en prisión, tal y como estipula el Código Penal.

El tribunal considera probado que los procesados se integraron en la banda terrorista ETA en 2006 para formar el comando Otazua con el fin de atentar contra algún policía de la Comisaría del barrio de Indautxu, en Bilbao. Para ello, los tres acusados anotaron las matrículas de los vehículos aparcados en las inmediaciones de la comisaría por si en alguna ocasión los identificaban en otro lugar, como así sucedió con Eduardo Puelles.

El comando Otazua fue desarticulado en febrero de 2011 y en el registro de sus domicilios se hallaron sustancias para la fabricación de artefactos explosivos, dos bombas lapa y documentos manuscritos de Pastor sobre explosivos con alusiones a “matrículas de txakurras, guardaespaldas y cipayos”. Los miembros de este comando, uno de los más activos tras la ruptura en 2007 del alto el fuego que ETA proclamó en 2006, acumulan ya varias condenas que suman más de 125 años de cárcel.