Compartir

Obama quiere volver a centrar la atención pública en la economía, tras semanas protagonizadas por el escándalo de los programas secretos de espionaje de su Gobierno y más recientemente por el debate racial surgido a raíz de la absolución de George Zimmerman en el caso por la muerte del joven negro Trayvon Martin.

Con ese objetivo el presidente ofrecerá un importante discurso sobre su política económica el miércoles en la Universidad Knox, en Galesburg (Illinois).

En 2005, cuando aún era senador, Obama pronunció su primer discurso económico de trascendencia, lo hizo también en la Universidad Knox y con él “sembró la semilla” de lo que ha sido su política económica desde entonces, en palabras de Dan Pfeiffer, uno de sus principales asesores.

Esa política está asentada en la idea de que Estados Unidos “es más fuerte cuando todo el mundo tiene la opción de una oportunidad”, recordó Pfeiffer.

Ahora, “en vez de hablar de cómo ayudar a la clase media, muchos en el Congreso están tratando de ganar puntos políticos, de pelear viejas batallas e inventar escándalos falsos”, destacó Pfeiffer en un correo electrónico enviado el domingo por la noche.

Según el asesor presidencial, Obama cree que Washington “ha desviado la atención del asunto más importante para el país”, que es la economía.

Al discurso en la Universidad Knox seguirá otro el mismo miércoles en Warrensburg (Misuri) y un tercero el jueves en Jacksonville (Florida), de acuerdo con la Casa Blanca.

La Casa Blanca no ha dado detalles, pero se espera que en la Universidad Knox el mandatario delinee a grandes rasgos las bases de su política económica, con énfasis en la necesidad de que exista una próspera clase media, como ya lo hizo durante la campaña electoral del año pasado, cuando ganó la reelección.

Durante las próximas semanas Obama dará otros discursos más pequeños con propuestas nuevas y ya conocidas sobre la atención sanitaria, la creación de empleos, la vivienda y la accesibilidad de la educación superior, entre otros asuntos.

También volverá a enfatizar en uno de esos discursos los beneficios económicos de la reforma migratoria.

El Senado aprobó a finales de junio un proyecto de ley para una reforma migratoria integral y ahora los debates prosiguen en la Cámara de Representantes, donde los republicanos, que tienen mayoría, buscan sacar adelante una medida distinta.

En septiembre se cumplirá el quinto aniversario de la crisis económica y financiera que sumió a EE.UU. en la recesión y Obama pretende subrayar con estas intervenciones que la recuperación está en marcha, así como el camino a seguir.

“En un par de meses nos enfrentaremos a algunos plazos presupuestarios críticos que requieren de la acción del Congreso”, indicó Pfeiffer.

Aunque el déficit público se ha ido reduciendo durante los últimos meses, a partir de septiembre podría ser necesario elevar el techo de la deuda, lo que hace presagiar un nuevo tira y afloja entre la Casa Blanca y los republicanos.

Además, Obama debe buscar acuerdos con el Congreso sobre el presupuesto federal para el nuevo año fiscal, que comienza en octubre.

En junio pasado el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que la recuperación de la economía de EE.UU. “está ganando terreno”, con una previsión de crecimiento del 1,9 % para 2013, pero también alertó al país de que debe reducir su “excesivo” ritmo de ajuste actual para prestar mayor atención a los desafíos fiscales a largo plazo.