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RAMALLAH/JERUSALEN (Reuters) – Los palestinos restaron importancia el lunes a un inminente encuentro en Washington de su máximo enviado de paz con su homólogo israelí, señalando que las negociaciones formales no comenzarían hasta que no se satisfagan sus demandas.

La posición palestina parecía minar las esperanzas de Estados Unidos de que el encuentro de Saeb Erekat y el representante de Israel Tzipi Livni en los próximos días reinicie el proceso de paz estancado desde hace casi tres años debido a los asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania.

En otro revés para la reunión de los negociadores, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, planea obtener primero aprobación del Gabinete para las nuevas conversaciones, anunciadas el viernes por el secretario de Estado estadounidense, John Kerry.

En ese momento, Kerry, tras meses de mediación intensiva y discreta, señaló que Erekat y Livni se reunirían con él en Washington “para comenzar conversaciones iniciales dentro de una semana o dos”.

Pero eso parecería improbable mientras Netanyahu, que se enfrenta al escepticismo dentro de su coalición de gobierno de derechas en lo referente al tema diplomático, quiere esperar hasta la próxima reunión completa de Gabinete el 28 de julio, o quizá una sesión previa de un grupo reducido de sus miembros.

“Al parecer, las negociaciones comenzarán la próxima semana, no esta semana”, dijo un responsable israelí el domingo por la noche, revelando los planes del mandatario para obtener respaldo de sus ministros más ortodoxos.

Netanyahu cree que las nuevas conversaciones deben llevarse adelante sin “precondiciones”, en especial en lo que respecta a las fronteras del Estado que los palestinos quieren fundar en Cisjordania, Jerusalén Oriental y la Franja de Gaza, tierras que los israelíes capturaron en la Guerra de 1967.

Aunque se retiró de Gaza en 2005, Israel se adjudica todo Jerusalén como su capital indivisa – algo que no acepta la comunidad internacional – y quiere mantener los territorios donde se encuentran sus asentamientos en Cisjordania, bajo un eventual acuerdo de paz.

Con todo, los palestinos insisten en que no pueden llevarse a cabo negociaciones hasta que todas las partes acuerden que la base serán las fronteras previas a 1967.

El portavoz del presidente palestino Mahmoud Abbas, Nabil Abu Rdainé, dijo que Erekat aún tenía que ser invitado a Washington. Cuando vaya, dijo Abu Rdainé, lo primero será determinar el marco de cualquier negociación futura.

“Si logran un acuerdo sobre los detalles, en concordancia con las demandas palestinas, entonces será anunciado el inicio de las negociaciones”, dijo Abu Rdainé a Reuters el lunes.

El portavoz indicó que esas demandas, presentadas por Abbas a Kerry, incluían el reconocimiento israelí de que la solución con dos estados estaba predeterminada por las fronteras de 1967, y las clarificaciones sobre la liberación planificada de prisioneros palestinos como gesto de buena voluntad.

Abbas deslizó recientemente a un periódico jordano la posibilidad de que, pese a los esfuerzos diplomáticos en marcha desde Estados Unidos, los palestinos apelarían nuevamente ante la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre en busca de apoyo a sus exigencias fronterizas.