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Con motivo de la presentación en Santo Domingo del Estado Mundial de la Infancia, dedicado este año a los menores con discapacidad, Unicef convocó a un grupo de organizaciones oficiales y de la sociedad civil para reflexionar sobre los avances y desafíos que amenazan el pleno disfrute de los derechos de este segmento de la población, en especial en salud y educación.

Los participantes del encuentro coincidieron en la urgente necesidad de superar el vacío de información para hacer visibles a estos niños, combatir la discriminación y lograr que los servicios de salud atiendan correctamente sus necesidades y la escuela garantice su inclusión, subrayó Unicef.

Asimismo, reconocieron los retos que enfrenta el país para armonizar políticas y programas inclusivos y la necesidad de promover alianzas en las que participen los niños con capacidades diferentes, los padres y las madres, las asociaciones que los representan, los grupos comunitarios y el sector privado.

En el encuentro participaron la representante de Unicef en el país, María Jesús Conde, y el director general de la Dirección de Programas Especiales de la Presidencia, Pedro Luis Castellanos, así como representantes de ministerios, entidades e instituciones de las áreas de la salud, educación, protección y servicios relacionados con la niñez y la adolescencia con discapacidad en el país.

La presentación de informe en la República Dominicana sirvió, según Unicef, para renovar el compromiso de las organizaciones participantes “para hacer más y de manera más coordinada, convencidos de que el acceso a servicios y utilización de tecnología de apoyo pueden hacer que un niño o una niña con discapacidad asuman un lugar en la comunidad y contribuyan a ella”.

El Estado Mundial de la Infancia 2013 destaca que los niños y adolescentes con discapacidades “enfrentan distintas formas de exclusión y están afectados por ellas en diversos grados, dependiendo de factores como el tipo de impedimento, el lugar de residencia y la cultura o clase a la cual pertenecen”.

Señaló, además, que estos niños y niñas tienen menos probabilidades de recibir atención médica o de ir a la escuela.

Igualmente, se encuentran entre los más vulnerables a la violencia, el abuso, la explotación y el abandono, sobretodo si se les oculta o se les ingresa en instituciones, algo que ocurre con frecuencia debido al estigma social y el costo económico que supone su crianza.

En ese sentido, el informe pide medidas para combatir la discriminación que impera en el público, los encargados de tomar decisiones y los proveedores generales de servicios esenciales como la educación y la atención sanitaria.

La República Dominicana ha ratificado la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que insta a los Gobiernos a garantizar la igualdad de derechos de todos sus ciudadanos, incluidos los niños más excluidos y vulnerables, así como a apoyar a las familias para que puedan satisfacer los costos más elevados que supone el cuidado de los niños con discapacidad.