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Según informa la asociación turística de la zona en un comunicado, la campaña de verano transcurre con “absoluta normalidad” debido a la rapidez con la que se han llevado a cabo los trabajos de reparación de las infraestructuras afectadas y la puesta en servicio de las más de cinco mil plazas hoteleras disponibles.

Estas fuentes subrayan que treinta días después de las inundaciones registradas en la zona, han finalizado todas las actuaciones de emergencia que estaban previstas.

Las intensas lluvias registradas en el Pirineo provocaron hace un mes el desbordamiento del río Ésera a su paso por el Valle de Benasque.

El cauce llegó a arrastrar en esos momentos hasta 450 metros cúbicos de agua por segundo, cuando el caudal ordinario se sitúa en 8 metros cúbicos.