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Miguel Carmona, vocal del Poder Judicial y futuro titular del juzgado de la Audiencia Nacional que instruye el caso Bárcenas, ha dicho hoy que sería “imperdonable” hacer la sustitución con precipitación y dar lugar a nulidades.

Carmona, que ha acudido a la Audiencia de Sevilla en su último acto como vocal andaluz del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ha dicho en rueda de prensa que “la sociedad española no admitiría que por actuar con ligereza, un asunto de tal entidad acabe en nulidad”. En ese caso “tendríamos que salir corriendo y escondernos a mil metros bajo tierra”, ha afirmado.

Carmona ha dicho que no tendría reparos en asumir el caso Bárcenas “sino todo lo contrario”, puesto que él será el titular del juzgado y debe cumplirse el derecho al juez ordinario predeterminado por la ley. No obstante, ha añadido que el juzgado central 5 de la Audiencia Nacional lleva “35 casos de gran calado”, es “un juzgado excepcional por la entidad y número de asuntos” que lleva, razón por la cual está “pidiendo a gritos” seguir teniendo un juez de refuerzo. Para dicho cargo, Carmona cree que el actual magistrado de refuerzo, Pablo Ruz, sería un buen candidato pues lo considera “trabajador, discreto y eficaz”.

Ha abogado por aplicar “estrictamente” la Ley Orgánica del Poder Judicial tanto en el nombramiento del nuevo juez de refuerzo cuando él asuma el cargo como en el reparto de asuntos entre el titular y el suplente. “Tendremos que hablarlo, pensarlo y establecer un reparto razonable, cuidadoso e inobjetable” para que “no parezca que se está buscando un juez 'ad hoc' que guste a unos u otros”, ha explicado Carmona. No obstante, ha opinado que “tenemos tiempo suficiente” desde que que en septiembre expire su mandato como vocal del CGPJ y su incorporación efectiva a mediados de octubre.

Críticas y alabanzas

El magistrado ha afirmado que en el caso Bárcenas “se está actuando bien” y ha manifestado que los jueces ya se han acostumbrado tanto a las críticas como a las “grandes alabanzas” cuando su trabajo gusta a alguien. Por eso, cree que “no nos tiene que alarmar demasiado porque no es algo exclusivo de España” y forma parte del derecho a la libertad de expresión que las resoluciones judiciales sean criticadas.

Carmona, que durante varios años fue presidente de la Audiencia de Sevilla, se ha entrevistado hoy con las instituciones judiciales sevillanas acompañado de tres miembros andaluces del CGPJ: Antonio Dorado, Manuel Torres Vela e Inmaculada Montalbán. Al hacer balance de sus cinco años de mandato, ha afirmado que “la Justicia no funciona tan mal y básicamente cumple con su función de garantía de los derechos de los ciudadanos”, por lo que se ha mostrado contrario a “transmitir un mensaje catastrofista”.

Aun así, ha reconocido que “tenemos una estructura enquistada que impide dar una respuesta rápida y eficaz” y, debido a la crisis, “los planes de modernización han quedado estancados”. En cuanto al propio CGPJ, ha afirmado que ha funcionado en su clima interno “razonablemente bien” y “sin estridencias, con el consenso suficiente y dando respuesta en tiempo a los problemas que se nos presentan”.