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Harper nombró hoy ocho nuevos ministros y secretarios de Estado para incluir rostros más jóvenes y más mujeres en su gabinete aunque mantiene en los puestos claves a sus ministros más veteranos.

Entre los ministerios que no cambiarán titular se encuentran los de Finanzas (Jim Flaherty), Asuntos Exteriores (John Baird), y Comercio Internacional (Ed Fast).

El gabinete de Harper cuenta ahora con 39 miembros de los que 12 son mujeres. El 17 % de los diputados del Partido Conservador son mujeres.

Harper dijo a través de un comunicado que “estos cambios están protagonizados tanto por jóvenes miembros del Parlamento listos para nuevas oportunidades como manos firmes que seguirán produciendo un fuerte liderazgo en carteras claves”.

“En particular estoy orgulloso de dar la bienvenida a la mesa del gabinete a cuatro mujeres fuertes y capaces”, añadió el primer ministro.

Entre los cambios más significativos del nuevo gabinete está el nombramiento de Chris Alexander como ministro de Ciudadanía e Inmigración.

El Gobierno ha emprendido una amplia reforma de su sistema migratorio y las leyes sobre refugio que está cambiando la naturaleza de Canadá como país tradicionalmente abierto a nuevos ciudadanos.

Alexander también tendrá que plantearse cambios a las actuales restricciones al ingreso en Canadá de ciudadanos mexicanos.

Hace exactamente hoy cuatro años que Canadá impuso fuertes restricciones a la entrada de viajeros mexicanos después de que se produjese un incremento en el número de peticiones de refugio de ciudadanos del país latinoamericano.

La medida, que fue recibida con sorpresa y enfado por las autoridades mexicanas, se ha traducido en una dramática caída de las visitas de turistas mexicanos que han pasado de 257.000 en 2008 a sólo 131.600 en 2012 según datos del organismo público Estadísticas Canadá.

Otros cambios importantes en el gabinete del primer ministro son el paso del hasta ahora ministro de Defensa, Peter MacKay, al frente de Justicia. El hasta ahora titular de este ministerio, Rob Nicholson, sustituirá a MacKay.

Los comentaristas políticos consideran que la remodelación del Gobierno, esperada desde hace semanas, es fruto directo de la caída de los conservadores en las encuestas tras meses de escándalos que han llegado a afectar al círculo más cercano de Harper.

En mayo, el entonces jefe de gabinete de Harper, Nigel Wright, se vio obligado a dimitir tras saberse que había pagado decenas de miles de dólares a un senador conservador, Mike Duffy, que había defraudado al erario público.

Duffy, un antiguo periodista y personalidad de la televisión canadiense, había sido nombrado personalmente por Harper para el Senado. En la actualidad está siendo investigado por la Policía Montada canadiense que considera que puede haber incurrido en actos delictivos.

Junto con Duffy, otros dos senadores conservadores, también nombrados personalmente por Harper a la Cámara Alta del Parlamento canadiense, están siendo investigados por supuestamente defraudar miles de dólares del erario público al reclamar gastos que no les correspondían.

La investigación en el Senado, junto con otros escándalos, ha colocado al Partido Conservador por detrás del Partido Liberal, el tercer grupo parlamentario del país y que está dirigido por Justin Trudeau, hijo del que fuera primer ministro canadiense, Pierre Trudeau.

A finales de junio, una encuesta con un margen de error del 3,5 % colocaba al PL con una intención de voto del 34,2 % mientras que el PC se contentaba con un 29,4 % y el socialdemócrata Nuevo Partido Democrático (NPD) un 25,3 %.

Las próximas elecciones generales canadienses están programadas para 2015.