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La medida de presión significa “un boicot” para que “no se recoja carga en El Salvador hacia afuera”, declaró a periodistas el presidente de la Asociación de Transportistas Internacionales de Carga (ASTIC, salvadoreña), Raúl Alfaro.

“El paro obedece a la solidaridad de los transportistas de Centroamérica respecto a los transportistas de El Salvador”, agregó el dirigente, quien aseguró que la medida se prolongará hasta el próximo miércoles.

Explicó que los transportistas centroamericanos son “solidarios” con los salvadoreños porque no se les excluyó del pago de un seguro obligatorio establecido en la Ley del Fondo de Atención a Víctimas de Accidentes de Tránsito (FONAT), vigente desde hace meses en El Salvador.

La ley incluía a los transportistas extranjeros, pero éstos argumentaron que ya pagan un seguro regional, que cubre daños por accidentes en toda Centroamérica, por lo que la Asamblea Legislativa aprobó el 26 de junio pasado una reforma para excluirlos.

Sin embargo, el pago sigue siendo obligatorio para los transportistas de carga salvadoreños, que recientemente interpusieron un recurso de amparo ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia para que se les excluya del FONAT, explicó Alfaro.

Según el dirigente, el paro del transporte afecta inicialmente los puestos de El Amatillo y El Poy, fronterizos con Honduras, y San Cristóbal, con Guatemala, y está previsto que se extienda a otros cuatro pasos con este último país.

El FONAT establece pagos anuales para el transporte de carga que fluctúan entre 65 y 110 dólares de acuerdo con el tamaño de los camiones.