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Cientos de protestantes unionistas se han manifestado en Belfast y se han enfrentado a la Policía por tercera noche consecutiva, a pesar del llamamiento a la calma del primer ministro norirlandés, Peter Robinson. Un agente ha resultado herido en esos choques. Los manifestantes arrojaron cócteles molotov y diversos proyectiles a la Policía, que respondió con balas de goma.

“Es muy importante que cese esta violencia”, declaró ayer Robinson. “Es muy importante que tengamos la cabeza fría en estas circunstancias y espero que la población responda a los llamamientos y a los comunicados de la Orden de Orange pidiendo que la gente no se entregue a la violencia”, añadió. “La única manera de manifestarse que se justifica es una manifestación legal y en calma”, insistió el primer ministro del Ulster.

Cuatrocientos agentes han sido enviados a Irlanda del Norte para reforzar el dispositivo de seguridad durante el fin de semana.

Las marchas protestantes del mes de julio conmemoran la victoria de Guillermo III de Orange sobre el católico Jaime II en 1690.