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El X-47B, un prototipo de avión no tripulado (drone), aterrizó en el portaaviones estadounidense USS George H. W. Bush el miércoles, abriendo un nuevo capítulo en la historia de la aviación naval, anunció la Armada norteamericana.

El aparato, controlado a distancia, pero más independiente que los aviones actuales del tipo, como el Predator o el Reaper, despegó unos diez minutos antes de la Estación Aérea Naval de Patuxent River, Maryland, para llegar luego al portaaviones cruzando frente a las costas del estado de Virginia.

El X-47B “opera de forma independiente durante el vuelo y en su aproximación del navío, pero el oficial de aterrizaje tiene un control digital directo activado con un botón” de interrupción en caso de surgir problemas, explicó el capitán de navío Jaime Engdahl, director del programa.

El aparato de demostración, destinado a desarrollar tecnologías para los futuros drones de la Marina de EE UU, había sido catapultado desde la cubierta del George Bush el 14 de mayo pasado.

El X-47B, que no tiene cola, cuenta con un motor de jet y una forma llamada “ala de murciélago” para aumentar sus capacidades furtivas. Fue diseñado en 2007 por la empresa estadounidense Northrop Grumman, que también construyó el avión no tripulado de observación Global Hawk.

El drone tiene una envergadura de 19 metros y una longitud de 12 metros. Esta en una etapa de pruebas y se necesitarán muchos años de desarrollo antes de su entrada definitiva en servicio operacional en la Marina estadounidense.

Su rango de 2.100 millas náuticas (3.900 kilometros) lo hace un potencial bombardero de largo alcance.