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“Yo tenía que ser uno de ellos”, dijo el conductor del autobús tras el accidente que ayer se saldó con nueve fallecidos. Así lo ha relatado este martes el alcande de la localidad abulense de Serranillos, Carlos Cayuela, que se ha referido al conductor como una persona “seria y responsable”. Según el regidor, R. G. S., que es vecino del pueblo del que partió la ruta del autocar accidentado a las 7.15 horas, llevaba en torno a tres años conduciendo autobuses, tras una larga experiencia vinculada a la conducción de camiones de gran tonelaje en Guadalajara.

Tras ser puesto ayer en libertad provisional, comunicada y sin cargos por parte de la juez que instruye el caso, Carlos Cayuela pudo hablar con el conductor, de 54 años, que estaba “destrozado” y que dice que “se quiere morir”. Según el alcalde de Serranillos, el conductor, que resultó ileso, “no sabía lo que había pasado”, pero tras lo ocurrido trató de rescatar con sus propias manos a algunos de los fallecidos y heridos mientras señalaba: “Yo tenía que ser uno de ellos”.

Carlos Cayuela asegura que todo el pueblo se siente “afectado” y “consternado” por lo sucedido y por el hecho de que el conductor sea vecino de esta pequeña localidad a 48 kilómetros al sur de la capital. Asimismo, ha comentado que pocos asientos detrás del conductor viajaba una vecina rumana del pueblo que, según su testimonio, sintió “un golpe”, como si se tratara de un “reventón”, aunque no recuerda el impacto y dice que el vehículo “bajaba bien”.

Mientras tanto, las diez personas que resultaron heridas en el accidente y que aún permanecen ingresadas en centros hospitalarios de Avila y Salamanca “evolucionan favorablemente”, según el último parte médico facilitado por la Consejería de Sanidad. Así, en el hospital Nuestra Señora de Sonsoles de Avila dos mujeres permanecen ingresadas en la UCI, con pronóstico grave, pero están estables y si su situación se lo permite, una de ellas será derivada esta tarde al Complejo Asistencial Universitario de Salamanca para ser intervenida de una fractura mandibular.

Asimismo, los cinco pacientes ingresados en planta en este hospital también evolucionan favorablemente. Por su parte, la niña de 7 años que fue evacuada en helicóptero hasta el Complejo Asistencia de Salamanca permanece en la UCI infantil y evoluciona favorablemente, al igual que otra mujer de 76 años, J. R. S, también en la UCI y con buena evolución. Asimismo, la joven de 17 años, J. M. G, ha sido intervenida de herida en cuero cabelludo, fractura de cúbito y luxación de codo y se encuentra ingresada en la Unidad de Reanimación Postquirúrgica del hospital de Salamanca.