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“El secretario general le transmitió que está siguiendo de cerca la situación en Egipto y que está muy preocupado por la intervención militar en asuntos civiles y constitucionales”, afirmó la oficina del portavoz de la ONU tras la llamada telefónica.

Ban, que insistió nuevamente en la necesidad de un rápido retorno a un gobierno civil y pidió una hoja de ruta clara que desemboque en elecciones, dijo que la ONU apoya un gobierno egipcio responsable que apoye las aspiraciones de la población civil.

El secretario general pidió también el fin de la violencia, en especial contra las mujeres, y que los egipcios resuelvan sus diferencias a través de un diálogo pacífico que involucre a todo el espectro político de ese país.

El máximo responsable de Naciones Unidas, que se encuentra de visita en Dinamarca, ya dijo este miércoles después del derrocamiento de Mursi, que estaba preocupado por la “interferencia militar” en los asuntos del país.

Tras asegurar que la transición atraviesa un momento “delicado” tras el anuncio de las Fueras Armadas del nombramiento de un nuevo presidente interino y la suspensión de la Constitución, Ban recordó que Mursi “no ha aceptado” esas decisiones.

Las Fuerzas Armadas egipcias depusieron ayer al líder islamista, elegido hace un año, y designaron como mandatario interino del país al presidente del Tribunal Constitucional, Adli Mansur, quien deberá convocar y supervisar las próximas elecciones presidenciales.

Los partidarios de Mursi, que continúa en paradero desconocido de forma oficial, han seguido protagonizando protestas en distintas ciudades del país defendiendo la legitimidad de Mursi y pidiendo que se le restituya.

Los Hermanos Musulmanes egipcios anunciaron hoy su intención de manifestarse mañana en defensa del depuesto presidente y para condenar el golpe de Estado perpetrado por el Ejército, según uno de sus portavoces, Ahmed Aref.

El grupo condenó también la detención de líderes de los Hermanos Musulmanes y el cierre de canales de televisión islamistas, unas prácticas que “devuelven a Egipto a la tiranía, la dictadura y la corrupción” que sufrió durante el régimen de Hosni Mubarak.