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El rendimiento del bono alemán a diez años, el de referencia en Europa y cuyo diferencial con el de España mide el riesgo país, se reducía al 1,674 % desde el 1,704 % que marcaba la víspera.

Varios son los factores que influyen en las tensiones que vive el mercado de deuda, en especial la expectación que despierta la reunión que celebra mañana el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), que puede dar pistas sobre las medidas de estímulo o apoyo que está dispuesto a adoptar el organismo.

Tampoco ayudaba al riesgo país de España, que mañana celebra una emisión de bonos a tres y cinco años, la primera del semestre, la rebaja aplicada por la agencia de medición de riesgos Moody's a la calificación de las tres entidades financieras nacionalizadas, Bankia, Novagalicia y CatalunyaBanc.

La agencia sigue siendo pesimista sobre España y no cree que la economía vaya a salir de la recesión hasta principios del próximo año, después de tocar fondo a finales de 2013, lo que se traducirá en un mayor deterioro de los activos bancarios.

En el ánimo de los inversores pesaba también el posible impago en el que habría incurrido Chipre y la dimisión de los ministros de finanzas y Exteriores de Portugal.

Las primas de riesgo de otros países de la zona del euro seguían la misma tendencia que la española; así, la de Grecia subía a 944 puntos básicos, la de Portugal, a 505, y la de Italia, a 282.

El precio de los seguros de impago de deuda (credit default swaps o CDS) para los bonos españoles a diez años ha subido a 312.540 dólares desde los 312.000 dólares del cierre anterior, en tanto que los de Italia se negociaban a 312.020 dólares.

Respecto a los futuros, los que adelantan el comportamiento de la deuda europea subían al 142,13 % desde el 141,69 % anterior, mientras que los que predicen el futuro de la deuda estadounidense comenzaban la jornada en el 126,21 %.