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El avión presidencial de EEUU, conocido como el Air Force One, salió a las 12.00 hora local (09.00 hora GMT) del Aeropuerto Internacional Julius Nyerere, en Dar es Salaam, capital comercial de Tanzania.

Obama y su familia -su esposa Michelle, y sus hijas, Malia y Sasha- fueron despedidos con alfombra roja al pie de la escalerilla del avión por el presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, y la primera dama del país africano, Salma Kikwete, y un animado espectáculo de música y danza tradicionales.

Anteriormente, el presidente de EEUU coincidió hoy con su antecesor en la Casa Blanca, George W. Bush, en Tanzania, donde ambos rindieron tributo a las víctimas del atentado de 1998 contra la Embajada estadounidense en el país africano.

Obama y Bush, que asisten a una conferencia sobre el fortalecimiento del papel de la mujer en África en Dar es Salaam, asistieron al acto en la misión diplomática de Estados Unidos.

El actual mandatario y su predecesor depositaron una corona de flores ante el monumento construido en memoria de las víctimas del ataque del 7 de agosto de 1998 contra la legación de EEUU en Dar es Salaam, que causó 11 muertos -todos tanzanos- y más de 70 heridos.

El ataque, atribuido a la red terrorista Al Qaeda, ocurrió de manera simultánea a otro atentado perpetrado contra la Embajada estadounidense en Nairobi, en el que murieron 213 personas -12 de ellas de EEUU- y más de 4.000 resultaron heridas.

Con su visita de dos días a Tanzania, Barack Obama cerró la gira que empezó el pasado 26 de junio en Senegal y que llevó también a Sudáfrica.

El viaje de Obama por África Subsahariana estuvo marcado por la delicada situación del expresidente sudafricano Nelson Mandela, hospitalizado en estado crítico, y las advertencias del líder estadounidense sobre las nuevas relaciones comerciales del continente con potencias como China.