Compartir

Por su parte, el balance de los depósitos de cuentas corrientes se incrementó también en junio un 114,5 por ciento interanual hasta los 76,15 billones de yenes (585.000 millones de euros), debido a la inyección de liquidez del BOJ en el sistema bancario como parte de sus agresivas medidas de flexibilización.

El aumento sigue la línea marcada por el emisor nipón, que a primeros de abril implementó un nuevo y contundente programa de estímulo para ampliar la base monetaria del país, a través de duplicar la compra de deuda pública y de activos financieros de mayor riesgo.

En su objetivo de terminar con 15 años de deflación y su reto de lograr una inflación sostenida del 2 por ciento en los próximos dos años, el emisor nipón duplicará la base monetaria a un ritmo anual de entre 60 y 70 billones de yenes (entre 460.890 y 537.700 millones de euros).

Se estima que, de mantenerse la política de estímulo del emisor, la base monetaria de Japón se eleve a finales de este año hasta los 200 billones de yenes (1,53 billones de euros), mientras que en 2014 alcanzará los 270 billones de yenes (2,07 billones de euros).

A finales de abril, el BOJ aumentó sus previsiones de crecimiento, tanto del PIB real como de la inflación hasta 2015, mientras que durante la última reunión de su junta de política monetaria mejoró la evaluación de la economía japonesa.

En este sentido, según sus estimaciones, el PIB nipón se situará en 2013 en el 2,9 %, seis décimas más que en su anterior estimación, mientras que el índice de precios de consumo (IPC) se colocará en el 0,7 %, tres décimas más de lo previsto en enero.

La semana pasada Japón anunció que los precios en mayo se mantuvieron planos con respecto al mismo mes de 2012 y dejó atrás seis meses consecutivos de retroceso, en un dato que los analistas consideraron como un primer síntoma de mejora en el objetivo de acabar con la deflación.