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El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha advertido a ETA de que si no se disuelve porque está esperando una negociación con el Gobierno, va a necesitar “más paciencia que el santo Job”, ya que la banda terrorista no está legitimada “para nada ni ante nadie”.

En la inauguración de un curso sobre el relato final del terrorismo, organizado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo durante esta semana en El Escorial, el ministro ha reiterado que a ETA le queda disolverse “por las buenas o por las malas”.

“Si no se disuelve porque espera a negociar, va a esperar con más paciencia que el Santo Job. El Gobierno no va a negociar y no baja la guardia ni el Estado de derecho queda en suspenso”, ha dejado claro Fernández Díaz, quien ha dicho que los acontecimientos están poniendo de manifiesto que el Ejecutivo ha dicho la verdad y “no hay margen ya para la duda razonable”.

Por eso, ha reiterado que no existirá impunidad y que el Gobierno no responderá a las presiones de negociación del entorno de ETA y la izquierda abertzale escenificadas en actos como el protagonizado hace semanas por el colectivo de huidos y deportados de la banda en Biarritz, una convocatoria que, ha asegurado, tuvo su respuesta con el arresto de dos etarras en cumplimientos de órdenes de detención.

Tras recordar que desde el comienzo de la legislatura hace año y medio han sido detenidos 62 presuntos miembros de ETA, ha admitido que “cada vez hay menos peces en la pecera, que son más pequeños, que están más al fondo de la pecera y que cuesta más pescarlos”.

En declaraciones a los medios tras inaugurar el curso junto a la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, María del Mar Blanco, el ministro ha reiterado que el Gobierno exige a ETA su disolución y mientras tanto ni la Justicia, ni las fuerzas de seguridad van a dejar de actuar.

“Y así vamos a seguir” hasta que ETA se disuelva “por las buenas porque haya interiorizado que si dejan de actuar también tienen que dejar de existir o por las malas hasta dejarles reducidos a unas meras siglas como las del Grapo”, ha añadido.

Preguntado sobre una posible involución de la banda que anunció en su último comunicado que habría “consecuencias negativas” si no había avances y proseguían las detenciones, el ministro ha respondido: “No contemplamos ni dejamos de contemplar nada, actuamos en consecuencia y no bajamos la guardia”.

Además, ha hecho hincapié en que el Gobierno no acepta “amenazas” de una organización y que no se descarta que haya “fanáticos” tal y como demuestran los atentados de Londres o Boston, es evidente que “la ETA que hemos conocido, padecido y sufrido en las últimas décadas ya no existe y no va a volver”.

'Caso Bolinaga'

El referencia al informe solicitado por Instituciones Penitenciarias al equipo médico que ha tratado al preso etarra Iosu Uribetxebarria Bolinaga y que permitió la concesión de su libertad condicional, el titular de Interior ha reiterado, como aseguró el sábado en Barcelona, que al Gobierno le ha parecido “necesario, conveniente y oportuno” actualizar el estado de salud del preso, una información que “tanto la sociedad como las víctimas tienen derecho a conocer”.

Uribetxebarria Bolinaga obtuvo la libertad condicional hace diez meses después de que la Audiencia Nacional concluyera, con base en informes médicos, que su cáncer renal no se podía tratar el prisión, ya que estimaban que el diagnóstico vital -índice de supervivencia- era del 50% a los nueve meses y del 10% transcurrido un año.

“Nos ha parecido necesario, conveniente y oportuno que ese mismo comité médico y ese equipo de oncólogos que elaboraron ese diagnostico médico y dieron ese diagnóstico vital que fue determinante para esa decisión judicial nos actualicen la información”, ha recalcado Fernández Díaz.

Con todo, el ministro ha dicho que son los jueces “los únicos que tienen la capacidad de decidir si una persona entra o sale de la prisión” y son también en este caso los pueden revocar la decisión de su libertad condicional.

En opinión del ministro, la petición al equipo médico que elaboró el pronóstico vital para que remita a Prisiones la evolución de Bolinaga “va en la línea de querer saber cómo está, cómo se encuentra y si efectivamente sigue vigente ese pronóstico vital y cuál ha sido su evolución clínica”.