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Hasta hace tres días, Luis Planas Puchades (Valencia, 1952) descartaba casi de plano presentarse como candidato a la presidencia de la Junta en las primarias del PSOE andaluz. En su cabeza todavía rondaba la reciente negociación en Bruselas de la Política Agraria Común (PAC) y su plasmación en el reparto que el Gobierno central haría entre las distintas comunidades. Sin embargo, tras un fin de semana de consultas, parece haberse decidido a dar el paso y plantar cara a la candidata oficialista Susana Díaz, aunque en su contra tiene su escaso peso en el partido dado que su perfil es, sobre todo, técnico.

Licenciado en Derecho e Inspector de Trabajo como José Antonio Griñán, Planas cuenta con una larga trayectoria política de casi tres décadas, lo que choca con la reclamada “renovación generacional” solicitada por el todavía presidente andaluz. Conoce bien el ejecutivo andaluz, al haber sido consejero de Agricultura y Pesca en dos ocasiones: la primera, entre 1993 y 1994, y la segunda, desde mayo de 2012 hasta la actualidad. También ha sido consejero de Presidencia.

Diputado por Córdoba (1982-1987), su carrera política se ha forjado entre Bruselas y Rabat. Desde 1996 al 2004 fue director del gabinete del vicepresidente de la Comisión Europea, Manuel Marín (1996-1999) y del comisario de la Comisión Europea, Pedro Solbes; y en 2004 fue nombrado embajador de España en Marruecos. Entre 2010 y 2011 fue embajador ante la UE. Entre otras distinciones, posee la Gran Cruz del Mérito Civil de la República de Austria (1995) y el Gran Cordón de la Orden Wissam al Alaoui de Marruecos (2011).

Afín a Griñán, éste le eligió al ser una persona con el marchamo de “diplomático y negociador” que conocía bien los entresijos de cualquier administración y no necesitaba rodaje. De ahí que le encomendase no solo la Agricultura, un punto caliente en el que haría valer su experiencia en la UE y Marruecos, sino también las competencias en un área tan delicada como el Urbanismo.