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El ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, declaró a los medios en Brunei, donde se encuentra para participar hoy y mañana en el Foro Regional de la ASEAN, que China está de acuerdo con mantener “consultas oficiales” con el resto de los países para que la zona en disputa se convierta en “un mar de paz, amistad y cooperación”.

Dichas reuniones tendrán lugar en China el mes de septiembre, donde el bloque de la ASEAN presentará a Pekín un Código de Conducta del Mar de China Meridional con el fin de regular la disputa territorial en la zona, según indica el diario “Inquirer”.

Los representantes de Filipinas y China, además, se han citado para el mes de agosto en Tailandia con vistas a discutir los derechos territoriales sobre los atolones de las Scarborough y Second Thomas, que ambos afirman poseer.

El canciller filipino de Exteriores, Albert del Rosario, denunció ayer durante la cumbre ministerial de seguridad el incremento “masivo” de barcos de guerra chinos en los territorios en disputa que “amenaza los esfuerzos por mantener la paz y la estabilidad de la región”.

Las declaraciones de Del Rosario viene precedidas por un editorial publicado el sábado por el diario oficial chino “People's Daily” donde se amenaza a Filipinas con una posible intervención armada en respuesta a “la ocupación ilegal” de sus territorios soberanos.

Además de las disputan territoriales entre estos países, China y Vietnam también han reavivado sus tensiones por los derechos sobre las islas Paracel y Spratly.

China, Vietnam, Filipinas, Brunei, Malasia y Taiwán se disputan la totalidad o parte de las centenares de islas e islotes del Mar de China Meridional, al que Pekín una vez se refirió como el “Segundo Golfo Pérsico”, por los yacimientos de gas y petróleo que se estima que contiene su subsuelo.

La ASEAN está formada por Birmania (Myanmar), Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, grupo de países que presentan una población combinada de cerca de 620 millones de habitantes.