Quantcast

Bon Jovi pone en órbita el 'Rock in Río' de Lisboa

Iba necesitando este 'Rock in Río' de una actuación como la que ayer sábado por la noche nos brindaron los chicos de Bon Jovi.

¿El secreto? Una máxima musical y razón de ser de los recopilatorios:los viejos éxitos nunca pasan de moda.
La banda de New Jersey sonó más rockera que nunca, fuerte, vibrante y bien armonizada con la voz de su cantante.

Eso sí, todo sea dicho: 'Lost Highway' abrió el show de manera tibia (pertenece a su homónimo último álbum, inmerecidamente ignorado por el oyente ibérico).

Menos mal que lo hizo para ser reconducido de inmediato por un 'revival' de los mejores momentos de la formación. 'You give love a bad name', 'In these arms', 'Raise your hands', 'Runaway'… sus míticos temas ochenteros sirvieron para elevar varios grados la temperatura y la histeria colectiva.

Ante tamaño auditorio y presión, un Jon Bon Jovi espídico se entregó por completo a la causa 'ameniza a tu público, que para eso has venido': largas carreras por el escenario, paseíto por el foso incluído y múltiples y variadas parrafadas (en inglés, eso sí) al aire que sus incondicionales jaleaban dijese lo que dijese.


'Always'
, uno de sus mayores 'hits' fue recuperada para la ocasión (no es frecuente escucharla entre el repertorio de sus directos) aunque más bien podría decirse que fue reinterpretada por un coro de 100.000 almas con las manos en alto.

Para manos alzadas, no obstante, las que provocaron sus temas más recientes: 'Have a nice day' o 'It's my life'. 

Transcurridos 90 minutos desde el inicio (que se pasaron como un suspiro, para ser honestos), Jon Bon Jovi regreso al escenario para afrontar la recta final, una recta que concluyó, no podía ser menos, con el institucional 'Livin' on a prayer'.

Entre fuegos artificiales (cortesía de 'Rock in Río') y aclamaciones populares, Bon Jovi se despedía con este himno por todo lo alto. Y como tan alto les habían dejado, el público le exigió que se les regresase a 'primera base'.

No se hizo de rogar y la banda, que ya habían dicho adiós, regresó a los bises. El líder lo hizo, además, ataviado con la camiseta de la selección portuguesa, lo que provocó el éxtasis.

'Someday I'll be Saturday night' y 'Wanted dead or alive' concluyeron, ahora sí que sí, el show más vibrante de 'Rock in Río' Lisboa.

Esta tarde, en el Estadio de Montjuïc, tocará comprobar si la dinámica sigue o si, incluso, es capaz de ir a más. Que así sea

Comentarios de Facebook