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El dirigente del PNV señaló que, tras la negativa de los representantes de ANV a rechazar el último comunicado de ETA, su formación promoverá iniciativas en las instituciones contra sus representantes.
En este sentido, precisó que su planteamiento es progresivo para "poner la pelota en el tejado de ANV", y reiteró que comenzará con mociones pidiendo la dimisión de sus cargos y, tal como afirmó el pasado miércoles el EBB en un comunicado, en caso de que resulte "infructuoso", estará dispuesto al encuentro con el resto de partidos para impulsar "las iniciativas institucionales necesarias", sin excluir "la reprobación política o la moción de censura".

El líder del PNV aseveró que "no ha existido nunca una decisión" del EBB de oponerse a la iniciativa contra la alcaldesa de ANV, Inocencia Galparsoro, y advirtió de que "la utilización" del caso de Arrasate puede abrir "una brecha" entre partidos "que redunde en la convivencia política".

Iñigo Urkullu aseguró que las iniciativas que ha planteado su partido contra ANV no se deben a "presiones del PSOE". Además, emplazó al secretario de Organización del PSOE, José Blanco, a que "no tire la piedra y esconda la mano" al asegurar que el PNV se comprometió a respaldar la moción de Arrasate, y le instó a que "diga quién, en qué momento y en qué foro se asumió ese compromiso".

Investidura de Zapatero

En una entrevista concedida a Europa Press, Urkullu consideró que el
presidente del Gobierno en funciones "no quiere sus votos"
, y mostró su
esperanza en que se sienten bases de la normalización, aunque no sea
posible antes de la investidura. No obstante, precisó que su partido no
admitirá "dilaciones" y advirtió de que, si se comprueba "el
inmovilismo" del Ejecutivo del PSOE, el PNV "no se quedará quieto" y
liderará con Ibarretxe la iniciativa de la normalización.

"Nuestra preocupación es la de dar una solución. Por ello, apostamos por trabajar desde la voluntad de un acuerdo político, pero este planteamiento no puede ser intemporal, al albur de las intencionalidades de los demás, demorando la posibilidad de abordar el tratamiento conjunto", apuntó.

En este sentido, advirtió de que su partido "no va a estar quieto esperando sin más a los demás" y precisó que tienen "capacidad para asumir con responsabilidad el reto de liderar, junto con el lehendakari, una iniciativa" en este sentido, si se comprueba "el inmovilismo interesado" del Gobierno del PSOE.
Iñigo Urkullu se niega a que, tras el debate de investidura, "si no hay planteamientos claros", la próxima etapa política "sea la que quiere ETA" y la banda condicione, "con su actuación y el silencio del mundo de Batasuna", la política, propiciando "los bloques".

Por ello, le emplazó a que, en el debate de investidura, Zapatero revele "cuál es su posición".
"Zapatero sabe que el ofrecimiento de consenso al PP de una política contra el terrorismo va a suponer la contrapartida sobre el modelo de Estado. ¿Quién es el exponente de un problema de modelo de Estado actualmente? el PNV y el lehendakari", replicó, convencido de que, para no decirlo "claramente", pretenderá "dilatar los tiempos hasta que el PSE-EE pueda mejorar sus posiciones"