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Según el periódico, que cita como fuente a testigos presenciales,
los disturbios, que se cobraron también docenas de heridos,
estallaron a última hora del jueves al entrar las autoridades en un
monasterio de la provincia china de Sichuan (suroeste del país).

Los inspectores del Gobierno accedieron al edificio, que data del
siglo XV y se encuentra en la localidad de Ganzi (Suroeste de
Sichuan), con el objetivo de confiscar imágenes del Dalai Lama,
líder espiritual del Tíbet.

Registros a monjes

De acuerdo con las fuentes consultadas por el rotativo, los
funcionarios registraron todas las habitaciones de los monjes y se
incautaron también de sus teléfonos móviles.

Cuando los inspectores rompieron las fotografías del Dalai Lama y
las arrojaron al suelo
, un monje de 74 años identificado como
Cicheng Danzeng, intentó detener un acto considerado por los
tibetanos como una profanación. Un empleado del monasterio identificado como Cicheng Pingcuo, de
25 años, hizo lo mismo y tanto él como el monje fueron detenidos.

Después, los representantes de las autoridades demandaron a los
monjes que criticaran al Dalai Lama, y la resistencia de uno de los
religiosos, que expresó su reticencia en voz alta, arrastró a sus
compañeros a la rebelión.

Se rebelaron ante la detención

A continuación, los monjes se dirigieron hacia un río cercano, en
donde había acampado la policía paramilitar y exigió la liberación
de los dos detenidos citados anteriormente.

Fue entonces cuando cientos de ciudadanos, enojados por el
arresto de Cicheng Danzeng, un monje muy respetado en la zona, se
unieron a la marcha al grito de "Larga vida al Dalai Lama",
"Dejad
que vuelva el Dalai Lama" y "Queremos libertad".

Según los testigos citados por el "Times", hasta mil agentes de
la policía paramilitar echaron mano de la fuerza para reducir la
protesta y abrieron fuego contra la multitud.

Ocho muertos y diez desaparecidos

En la refriega, ocho personas perdieron la vida, aseguró al
periódico un residente de la zona que tiene contacto directo con el
monasterio.

Entre los fallecidos se encuentra un monje de 27 años
identificado como Cangdan y, al menos, dos mujeres que responden a
los nombres de Zhulongcuo y Danluo, respectivamente. Otras diez personas seguían desaparecidas hoy, cuando la policía
paramilitar patrulló las calles de la localidad, rodeó el monasterio
y cortó todas las comunicaciones.

La región ha sido el escenario de duros enfrentamientos entre
manifestantes tibetanos y agentes antidisturbios en las últimas
semanas.