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Según un estudio realizado por la Universidad de Michingan (Estados Unidos),  las mujeres casadas realizan siete horas de trabajos domésticos extras semanales.

Sin embargo, el panoráma para sus maridos resulta muy distinto, ellos se ahorran sesenta minutos de tareas domésticas semanales por el hecho de tener una mujer.

Estas conclusiones forman parte de un estudio, realizado sobre una muestra representativa de familias estadounidenses, sobre las tendencias laborales domésticas tomadas del Panel de Estudio de Dinámicas de Ingreso de 2005.

Según el economista y director del estudio Frank Stafford, "con el matrimonio todavía ocurre una significativa reasignación de tareas: los hombres tienden a trabajar más afuera de la casa mientras que las mujeres asumen más de la labor doméstica. Por cierto que hay en esto todo tipo de diferencias individuales, pero en general esto es lo que ocurre después del casamiento. Y la situación empeora para las mujeres cuando tienen hijos".ç

Disminución del trabajo doméstico

En términos generales la cantidad de labores domésticas que hacen las mujeres en EEUU ha disminuido considerablemente desde 1976, en tanto que la cantidad de labores domésticas que hacen los hombres ha aumentado, según Stafford.

En 1976 las mujeres dedicaban un promedio de 26 horas a las labores domésticas cada semana, comparado con unas 17 horas en 2005. Los hombres hacían labores domésticas durante un promedio de 6 horas por semana en 1976, comparado con unas 13 horas en 2005.

Pero cuando los investigadores observaron lo ocurrido solo en los últimos diez años y compararon cuantas labores domésticas hacían en 1996 los hombres y mujeres solteros, entre 20 y 29 años de edad, y cuántas hacían en 2005 si seguían solteros o si se habían casado, encontraron una pauta un tanto diferente.

El análisis de los datos mostró que tanto los hombres como las mujeres casados  hacían más labores domésticas que quienes seguían solteros. "El matrimonio ya no es más la senda para que el hombre haga menos labores domésticas", señaló Stafford.

Las mujeres veinteañeras y treintañeras, solteras, eran las que dedicaban menos tiempo a las labores domésticas, más o menos 12 horas en una semana promedio, en tanto que las casadas de más de 60 y 70 años de edad eran las que hacían más: unas 21 horas por semana.

Los hombres mostraron una pauta diferente. Los hombres mayores hacían más tareas que los hombres más jóvenes, pero los solteros hacían más tareas que los hombres casados en todos los grupos de edad.