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Un terrorista suicida mató hoy en un cementerio a al menos 20 personas que asistían al funeral de un policía muerto el jueves en otro ataque, dijeron a Efe fuentes policiales iraquíes.

El atentado tuvo lugar en el cementerio de Hamrín, en la localidad de Saadiya, a unos 3 kilómetros de Baquba, la capital de la convulsa provincia de Diyala, situada entre Bagdad y la frontera iraní.

Según los primeros informes, el terrorista llevaba un cinturón explosivo oculto entre sus ropas, y se hizo pasar por un familiar lejano del difunto.
Cuando se encontraba entre los hombres que presentaban sus condolencias a la familia, activó su carga explosiva, mató a diez de los asistentes y dejó a otros treinta heridos.

La provincia de Diyala, con una población suní, chií y kurda, se ha convertido en una de las más complicadas de Irak en los dos últimos años, junto a las de Mosul y Kirkuk, también multiétnicas.