Compartir

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, rechazó hoy cualquier comparación entre la situación del Tíbet en China y la del País Vasco en España, apostó por el espíritu olímpico y reiteró que "no hay que boicotear los Juegos" de Pekín.

En rueda de prensa durante la cumbre de la OTAN que se celebra en Bucarest, Moratinos ha hecho referencia a las declaraciones del presidente de la Comisión de Coordinación del COI, Hein Verbruggen, quien señaló que a ese organismo no le corresponde hablar de asuntos políticos como el Tíbet, al igual que no hablaría del País Vasco al analizar la candidatura de Madrid 2016.

Se desmarca del COI 

Según las noticias que había recibido Moratinos, el COI se había desmarcado de esas declaraciones, pero el jefe de la diplomacia española quiso dejar claro que en el comentario de Verbruggen se mezclaron asuntos "totalmente diferentes" y que España no se siente "en absoluto involucrada".

Subrayó así que la situación de España es "clarísima", tanto política como constitucionalmente, y rechazó ese tipo de comparaciones, como en su día pidió que no se buscaran similitudes entre el País Vasco y Kosovo.

El deseo ahora del Gobierno es que la candidatura de Madrid pase el próximo corte para conseguir que los Juegos se celebren en la capital de España en 2016.
Moratinos quiso también aprovechar la ocasión para reivindicar el espíritu olímpico y rechazar un boicoteo de los Juegos de Pekín.

Espíritu de diálogo 

A su juicio, los Juegos Olímpicos favorecen un espíritu de diálogo y de entendimiento; "cuando la situación política está más difícil, el deporte siempre abre todas las puertas"; "no creemos conflictos al deporte", manifestó.

El ministro de Exteriores recalcó además que, como país europeo y preocupado por la situación de los derechos humanos, España mantiene su llamamiento a China para que dialogue con las autoridades de Pekín y respete los derechos humanos.

"Pero mezclando todo no ayudamos ni al futuro de los Juegos Olímpicos, ni al deporte ni a las aspiraciones de unos y de otros", reiteró.
España todavía no ha decidido si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, viajará a Pekín durante los Juegos, pero Moratinos aseguró que la voluntad del Ejecutivo es que haya presencia española el día de la inauguración.