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Diez barcos procedentes de Carboneras
(Almería), Marsella (Francia) y Tarragona abastecerán de agua
potable a partir del próximo mes de mayo el área metropolitana de
Barcelona
, una operación de urgencia para hacer frente a la sequía
que costará a la Generalitat 22 millones de euros mensuales.

Así lo ha explicado hoy el conseller de Medio Ambiente, Francesc
Baltasar, en una concurrida rueda de prensa en Barcelona, en la que
también ha asegurado que no piensa dimitir "ni ahora ni después de
la sequía"
, y ha instado al Gobierno central a aportar soluciones
alternativas al trasvase del Segre, al que el Ejecutivo se opone,
para evitar restricciones en el área de Barcelona.

Baltasar ha valorado positivamente la voluntad del presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de buscar alternativas a
este grave problema, y ha afirmado que la Generalitat, por su parte,
está "absolutamente abierta" a hallar soluciones que reporten
resultados efectivos
en los próximos seis meses.

"Nos encantará cualquier idea que permita trabajar en este
sentido", ha señalado Baltasar, que se ha mostrado convencido de que
el problema de la falta de agua "no dividirá a los catalanes, ni a
las instituciones ni a las fuerzas políticas de Cataluña".

Como 'agua de mayo' 

Según las previsiones de la Consellería, los dos barcos procedentes de Tarragona llegarán a Barcelona la primera quincena de mayo, mientras que la segunda quincena se incorporarán cinco buques que transportarán agua potable y prepotable de Marsella.

No será hasta agosto cuando Barcelona recibirá el agua sobrante de la planta desaladora de Carboneras, ya que las obras en este puerto almeriense aún no han finalizado.
En total serán diez los barcos que, inicialmente, transportarán 2,6 hectómetros cúbicos de agua mensuales a Barcelona, si bien existe la posibilidad de contratar un buque adicional para los itinerarios con origen en Carboneras y Tarragona.