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El invierno se recrudece en Asia interior. Al norte de Mongolia, el lago de Khovsgol, tiene una capa de hielo de más de un metro de espesor como consecuencia de las bajísimas temperaturas, de hasta 50 grados bajo cero.

Las embarcaciones quedan atrapadas en el hielo pero, sin embargo, al mal tiempo buena cara. La consistencia de la capa helada permite la circulación de vehículos, personas y animales por la superficie del lago. Los desplazamientos son ahora mucho más rápidos, tanto para los lugareños como para los turistas, que en verano se ven obligados a utilizar botes.

El lago de Khovsgol permanece helado cinco meses al año, aunque no siempre la capa de hielo tiene la suficiente resistencia.