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La presidenta de Argentina, Cristina
Fernández, pidió este martes a los productores rurales que
despejen las rutas que bloquean desde hace tres semanas.

Fernández vinculó con la dictadura, "un pasado que pareciera querer volver", a
las entidades agropecuarias que llevan adelante la más grave huelga
comercial
de las últimas décadas en Argentina y convocó para el próximo 25 de
mayo, fiesta patria en el país, a todos los sectores a lograr un
"gran acuerdo".

En ese sentido, aseguró que las organizaciones agrarias que
encabezan el paro y se "jactan de haber logrado el
desabastecimiento", son "las mismas que en febrero de 1976 lideraron
un 'lock out' (huelga comercial) patronal", tras lo cual se produjo
el golpe de Estado que instauró una cruenta dictadura militar de
siete años.

"Ahora no vienen con tanques, sino con generales multimediáticos
que le han hecho un 'lock out' a la información, que han mostrado
una sola cara del conflicto", atacó Fernández.

La presidenta realizó estas declaraciones en la emblemática Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, escenario de una multitudinaria manifestación a la que asistieron más de 100.000 personas, según los organizadores, el
Frente para la Victoria, agrupación creada por el ex presidente
Néstor Kirchner.

Los productores rurales permanecen en huelga desde el 13 de marzo en
rechazo al aumento de los impuestos a las exportaciones de granos.

La presidenta pidió nuevamente al sector agropecuario que desbloquee las rutas
para que "los argentinos puedan abastecerse de los productos que
necesitan" y que "advierta el mal que está haciendo".

Bloqueos

Mientras, los huelguistas continúan bloqueando las principales
carreteras del país, pese a que el Gobierno anunciara el lunes
una serie de medidas destinadas a compensar a los pequeños y
medianos productores, que las patronales agrarias consideraron
insuficientes
para suspender la protesta.

La prolongación del paro del campo ha generado desabastecimiento
de alimentos básicos en la mayoría de las ciudades. Los bloqueos impiden el paso de alimentos, aunque sí se deja transitar a los transportes de lácteos, frutas y hortalizas. 

La huelga del campo ha causado hasta el momento pérdidas por unos
1.930 millones de dólares, monto superior al que el Gobierno previó
recaudar con el incremento de impuestos que desató la protesta,
según estimaciones empresariales.

Acto de protesta 

Por su parte, los productores han convocado un acto "multitudinario", para el
miércoles, en defensa de los intereses de ese sector. Horas después de la convocatoria, la
Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa
(Carbap) pidió que se acuerde "una tregua de 30 días" para
discutir con el Gobierno sobre una política para el sector.

Pedro Apaolaza, titular de Carbap, destacó que hay que "cambiar la
estrategia de la protesta", al señalar que no se puede continuar
perjudicando el abastecimiento de la mayoría de las ciudades del
país debido al bloqueo de rutas que realizan los productores.

Las agrupaciones agrarias decidirán este jueves sobre la continuidad de
la medida de fuerza y aseguran que no son responsables del
desabastecimiento de alimentos que se registra en todo el país,
problema que atribuyen a la dilación del Gobierno en resolver en
conflicto.

Los dirigentes rurales han manifestado además que el "sector agropecuario no
es golpista", en respuesta a las declaraciones de Cristina
Fernández.