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Uno de ellos está relacionado con los atentados de Casablanca y el otro presuntamente facilitaba armamento a una red islamista que preparaba atentados en Marruecos.

Los detenidos, uno de ellos con doble nacionalidad, vivían cerca de la frontera entre Melilla y Marruecos y estaban siendo investigados por las autoridades marroquíes por pertenecer a una red de terrorismo islamista, indicaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.

Preparaban atentados  en Marruecos 

Uno de los detenidos, Alí Aarass, residente en Melilla, era integrante del conocido como 'Movimiento de los Muyahidines en el Magreb' desde 1982 y se le relacionan con los atentados de Casablanca del 16 de mayo de 2003, según informó el Ministerio de Interior.

El otro arrestado, Mohamed El Bay, está relacionado con una red terrorista que las autoridades marroquíes desmantelaron el pasado mes de febrero con la detención de más de 30 personas que preparaban atentados en Marruecos.

Este último era el encargado de entablar relaciones con contrabandistas de armas asentados en Centroeuropa al objeto de conseguir armamento y material explosivo.
Durante la operación, se han registrado dos domicilios, en los que los agentes se han incautado de diversa documentación que está siendo analizada por los investigadores.

Serán trasladados a Marruecos 

Los detenidos, que pasarán mañana a disposición de la Audiencia Nacional, serán trasladados a Marruecos al no tener delitos pendientes en España.

El Fiscal General del Tribunal de Apelación de Rabat dictó recientemente sendas Ordenes Internacionales de Detención contra ambos individuos por su pertenencia a una importante red terrorista de ideología yihadista desarticulada el pasado mes de febrero en Marruecos y preparada para llevar a cabo acciones violentas contra intereses gubernamentales en suelo marroquí.

Operación iniciada en febrero

La operación se inició el pasado mes de febrero cuando las autoridades policiales marroquíes desmantelaron una importante red terrorista de ideología yihadista preparada para llevar a cabo acciones violentas contra intereses gubernamentales en suelo marroquí.

Durante la misma, además de incautarse de diverso armamento, las autoridades marroquíes detuvieron a más de 30 personas, incluido el jefe de la misma Abdelkader Belliraj, residente en Bélgica, desde donde realizaba frecuentes viajes a Marruecos de una duración aproximada de 20 días.