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Las mujeres víctimas de malos tratos tardan una media de ocho años en denunciar a su parejas o ex parejas sentimentales, según señaló hoy la secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo, quien agregó que la violencia machista "no empieza con golpes o amenazas", sino con un "exhaustivo control" de la vida de la mujer.

Durante la inauguración de un curso de formación sobre violencia de género organizado por el Consejo General de la Abogacía Español (CGAE), Murillo afirmó que estas mujeres "demoran permanentemente" interponer la denuncia porque sienten que están siendo "desleales" a su marido.

Según explicó, las mujeres que sufren la violencia machista son el único tipo de víctima que oculta las agresiones a las que son sometidas y, además, "rehabilita al agresor y se siente culpable por recibir la agresión". Así, la mujer, por desgracia, "atrasa permanentemente darle a la agresión la entidad que se merece" y, por tanto, no toma "medidas que pongan su vida a salvo".

Del mismo modo, la responsable de Igualdad del Gobierno señaló que el 45 por ciento de las víctimas de la violencia machista muere en el momento en el que comunica a su pareja que la relación está terminada.

En el último caso la víctima no había denunciado 

Sobre la mujer marroquí asesinada por su pareja en un bar de Ciudad Rodrigo, Murillo dijo que en este caso la víctima no había denunciado a su agresor y que "posiblemente, ésta no era consciente de que le pudiera ocurrir tal cosa".

Por ello, animó a las mujeres a "poner remedio" a la violencia "desde las primeras manifestaciones". "El hostigamiento, la vigilancia o el control son las primeras manifestaciones de violencia. Hay que poner remedio cuando aparezcan las primeras alertas consultando con un trabajador social o un psicólogo. No hay que vivirlo a solas, porque eso es impunidad para el agresor", aseguró.

Por su parte, el secretario de Estado de Justicia, Julio Pérez, reconoció que el Gobierno "no está contento" con la gran cantidad de casos de violencia de género y apostó por "perfeccionar los mecanismos de prevención" para evitar este tipo de casos. Así, señaló que el Ejecutivo debe "hacer una revisión continua de la eficacia" de la Ley Integral contra la Violencia de Género.