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Un grupo de científicos de las universidades de Sevilla y Granada y del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han demostrado en ratas la eficacia de un tipo de caramelo, obtenido por tratamiento térmico de azúcares como sacarosa, fructosa o melazas, en el aumento de la flora intestinal y la disminución del colesterol, según ha informado el Ejecutivo andaluz

Estos estudios, dirigidos por Carmen Ortiz, de la Universidad de Sevilla, parten del desarrollo de una patente propia denominada "nuevos caramelos con contenido en oligosacáridos prebióticos, procedimiento de preparación y utilización", donde han participado el CSIC, la Universidad de Granada y la empresa francesa Chirosep.

Caramelo sano 

En este proyecto, calificado de excelencia y dotado con 148.000 euros por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, el grupo de Ortiz Mellet ha desarrollado una técnica que les ha permitido transformar estos azúcares en fructooligosacáridos, dianhidridos de fructosa, glucooligosacáridos o galactooligosacáridos, o incluso en nuevos oligosacáridos mixtos, todos ellos con propiedades prebióticas.

Estos compuestos se comportan como alimentos funcionales, favoreciendo el desarrollo de una flora intestinal beneficiosa de tipo 'bifidus' y la disminución del colesterol en sangre, por ejemplo. Se ha demostrado un efecto protector frente a infecciones del aparato digestivo cuando se utilizan en alimentación animal.