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Científicos de la Universidad del Sur de California (USC) han desarrollado un método basado en el ayuno que promete revolucionar la lucha contra el cáncer y que permitiría supuestamente aumentar las dosis de quimioterapia sin sufrir efectos secundarios.

El equipo del biólogo italiano especializado en envejecimiento Valter Longo halló que, al someter a un organismo -por ahora han probado con ratones– a un ayuno de 48 horas, las células sanas concentran su escasa energía en su supervivencia, lo que las hace más resistentes a la quimioterapia que las cancerosas.

La investigación, que comenzó hace cuatro años, vio la luz hoy en la revista científica 'PNAS Early Edition' y ya ha sido calificada por muchos médicos como un gran avance en la batalla contra los tumores.

Proteger las células sanas 

"Todo el mundo estaba buscando la 'bala mágica', que dañase sólo las células tumorales y no atacase las sanas. Nuestra propuesta es diferente. ¿Por qué no se dejan tranquilas las células cancerosas y se protege el resto de la quimioterapia?", explicó a Efe Valter Longo, director de las investigaciones.

El uso del ayuno como arma defensiva ante el cáncer supone un giro copernicano en el enfoque de los tratamientos contra esta enfermedad que llega desde el campo de la biología.

"Normalmente un oncólogo te diría que una buena alimentación ayuda a superar el cáncer, pero desde el punto de vista del envejecimiento, sabes que la restricción calórica favorece la conservación de las células", dijo el científico.