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Lo ha dicho el ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Miguel Ángel Moratinos.
"Nadie puede ignorar que la ONU tiene un papel central en el futuro de los Balcanes y de Kosovo, por eso somos muy cuidadosos en todas las decisiones y contribuciones que hacemos", aseguró Moratinos tras reunirse sucesivamente con el ministro serbio de Exteriores, Vuk Jeremic, y con el primer ministro kosovar, Hashim Thaci.

El Consejo informal de Asuntos Exteriores que se celebra en la ciudad eslovena de Brdo ha estado dedicado hoy a los Balcanes, donde la independencia de la provincia serbia de Kosovo ha resucitado históricos conflictos.
En este contexto, la ONU sigue siendo el punto de anclaje de la política diplomática española, y por ello está presente en Kosovo a través de la misión de la OTAN (KFOR) y de la de las Naciones Unidas (UNMIK), ambas con cobertura de la resolución 1244, recordó Moratinos.

A su juicio, "cada paso sobre Kosovo tiene que estar bien medido, y siempre apoyado en la máxima claridad y respeto a la legalidad internacional".
La misión civil y policial de la UE, aprobada un día antes de la proclamación de independencia kosovar (17 de febrero), ha sido rechazada por Serbia porque la considera un reconocimiento de la soberanía kosovar, ya que fue concebida para ayudar al nuevo gobierno a construir un estado de derecho.
La presencia de Rusia y China -alineadas con las tesis serbias- en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, dificulta que este organismo otorgue una cobertura a la misión europea.

"Dificultades" en el despliegue de la misión 

Tampoco el secretario general, Ban Ki-Moon, ha mostrado su respaldo público a la misma, y se limitó a "tomar nota" de los deseos europeos el pasado 3 de enero.
Además, según Moratinos, el Alto Representante de la Unión Europea de Política Exterior y Seguridad Común, Javier Solana, ha reconocido hoy "dificultades" en el despliegue de la misión.
Varios gobiernos europeos dan por hecho que la UNMIK deberá permanecer en Kosovo largo tiempo, al menos de forma residual, sobre todo para garantizar la tranquilidad en la zona norte del enclave, la Mitrovica de mayoría serbia.

La misión "Eulex Kosovo" es la operación civil más importante de las emprendidas hasta ahora por la UE como parte de su política de seguridad y defensa (PESD).
Cerca de 2.000 expertos, entre policías, jueces, fiscales y agentes aduaneros principalmente, procedentes de todos los Estados miembros salvo Malta, prevé desplegarse antes del mes de junio, con el mandato de asesorar a las autoridades kosovares en la construcción de un Kosovo "democrático, estable y multiétnico".