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La policía brasileño ha detenido a un menor de 16 años acusado de doce muertes violentas en el sur del país.

Según fuentes policiales, los agentes disponen de pruebas de seis de los doce asesinatos perpetrados por el joven, al que realizarán un exámen psiquiatrico, antes de ingresar en un centro para menores.

El presunto asesino, al que los policías han definido de "extremadamente frío", y que disfruta matando, pasará un máximo de tres años en un reformatorio.

Tras cumplir la mayoría de edad, el menor saldrá del centro de menores y sus antecedentes penales serán borrados.