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En su intervención ante el consejo nacional de Convergència celebrado hoy en Bellaterra, Mas ha recriminado al presidente de la Generalitat, José Montilla, que se resista a convocar una cumbre de líderes catalanes para fijar una posición común sobre financiación, antes de ir a negociar en Madrid con el nuevo Gobierno español.

Teniendo en cuenta, además, que los 25 diputados del PSC en el Congreso "están bajo la disciplina del PSOE y no tienen libertad de movimientos ni margen de maniobra para defender un buen modelo para Cataluña", deberá ser CiU, según ha señalado Mas, quien abandere la reivindicación de una mejora de la financiación catalana.

Sistema de financiación 

"Cuando en las próximas semanas se hable de la investidura de Zapatero, CiU deberá poner sobre la mesa, entre otras cosas, que queremos un sistema de financiación, como dice el Estatuto, que tenga carácter bilateral y que no esté sujeto simplemente a la financiación del conjunto de comunidades autónomas españolas", ha avanzado el secretario general de CDC.

"CiU hará una defensa muy explícita de esta posición", ha enfatizado.
Ésta será, según Mas, una prueba más de que la actitud de CiU en Madrid será fiel en esta legislatura al eslogan electoral con el que se presentó a las elecciones generales: "Respetarán Cataluña".

"CiU actuará en Madrid en los próximos cuatro años con fidelidad y lealtad a este eslogan", ha remarcado Mas, orgulloso de que su formación no esté lastrada por "dependencias" del PP o del PSOE.
Esta actitud de firmeza frente a los poderes públicos de Madrid, ha dicho Mas, "vale para todo", tanto para negociar la composición de las Mesas de Congreso y Senado, el sistema de financiación, las infraestructuras o el desarrollo del Estatuto.

Resultados "dignos"

En el resto de minutos de su intervención, Artur Mas se ha dedicado a repetir los argumentos esgrimidos en las últimas semanas.
Mas ha considerado "dignos" los resultados obtenidos en las generales, ya que "demuestran que CiU puede aguantar y resistir muy bien, que tiene solidez y fortaleza", si bien "no nos dan el crecimiento que deseamos y que sería bueno para Cataluña".

Por otra parte, el "hundimiento electoral" de ERC e ICV demuestra a su juicio que "las formaciones que se han convertido en satélites del PSC, en muletas del PSC en el tripartito, acaban siendo devorados por los socialistas", por lo que "deben tomar nota".
Además, la caída de ERC ha provocado el "debilitamiento del espacio nacionalista catalán en su conjunto" y, en contrapartida, un fortalecimiento del espacio socialista.

Al igual que ha venido reiterando en las últimas semanas, Mas ha invitado a ERC a que de su congreso, previsto para junio, salga una "apuesta clara para rehacer el espacio nacionalista", más allá de "gobiernos o estrategias estrictamente electorales".
Sólo así, según Mas, será posible hacer frente al actual "monopolio de poder" socialista, que considera "altamente perjudicial para Cataluña".