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Unión, Progreso y Democracia (UPyD), el partido que lidera Rosa Díez, ha decidido hoy celebrar el primer congreso de la formación en octubre de 2009 una vez analizados los resultados de las pasadas elecciones, que han sido "un éxito" y confirman su "pretensión de crecimiento".

Así se ha expresado la presidenta de UPyD una vez concluida la reunión del primer consejo político del partido, que ha tenido lugar en un hotel madrileño.
Díez, en declaraciones a Efe, ha explicado que dicho consejo, el primero en la breve historia de esta formación, ha analizado los resultados electorales del 9-M para finalmente concluir que han sido "un éxito" y han confirmado "las pretensiones de crecimiento" de UPyD, que logró un escaño en el Congreso de los Diputados.

Las "adversidades" no frenaron las aspiraciones 

Para la presidenta de la formación y única diputada, se produjeron varias "adversidades" durante la campaña que, sin embargo, no han logrado frenar las aspiraciones de su partido, por lo que, ha señalado, "había más necesidad" de votar a UPyD que "dificultades".

"La gente ha pensado que votar a nuestro partido merecía la pena", ha sentenciado la ex eurodiputada socialista.
Tanto Díez como los responsables territoriales de la formación han decidido, a la vista de los resultados electorales, convocar el primer congreso del partido en el plazo mínimo para ello, el cual, según recogen los estatutos, es de dos años.

Se evaluará el papel de Díez 

Por tanto, ese evento tendrá lugar en octubre de 2009 y durante el mismo UPyD aprovechará la ocasión para evaluar el papel de su única diputada en el Congreso.

Preguntada por el apoyo a la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno, Díez ha asegurado que en la votación para tal fin cumplirán los compromisos que ha adoptado con sus votantes: le respaldará si defiende las premisas del programa de UPyD.

Entre las prioridades, se encuentran llevar a cabo una serie de reformas constitucionales que garanticen el progreso y la igualdad de los españoles, reformar la ley electoral y garantizar la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial