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Los ministros de Exteriores de la UE han aprobado hoy una declaración en la que piden el "fin de la violencia" en el Tíbet, pero descartan por el momento presionar a las autoridades chinas con un boicot político a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

En el texto ni siquiera se menciona la posibilidad de vincular los Juegos con la condena a la represión ejercida por el gobierno chino sobre la región soberanista del Tíbet.

Los Veintisiete se alinean así con los llamamientos del líder espiritual y político de los tibetanos, el Dalai Lama, a favor de la no violencia y de "la autonomía y no independencia" del Tíbet.

Respeto 

Pese a las llamadas al boicot de
distintas organizaciones de derechos humanos, el Dalai Lama se ha mostrado favorable a la disputa de los Juegos.

"He dicho que ellos (los chinos) merecen acoger los famosos
juegos porque son la nación más poblada del mundo. Mi posición es la
misma pese a la supresión (de la revuelta) en el Tíbet", declaró el
Dalai en rueda de prensa en Nueva Delhi, donde ha pasado la semana impartiendo cursos de budismo.

Respecto a los temores chinos a que las
protestas de refugiados del Tíbet en la India alteren la marcha de
la Llama Olímpica, que pasará por este país a partir del 17 de
abril, el líder ha manifestado que "la antorcha olímpica es parte de los Juegos y mi actitud al
respecto es la misma".

El embajador chino en Nueva Delhi, Zhang Yang, advirtió
hace dos días de que China
podría anular el paso de la antorcha por suelo indio si no se
garantizaba la seguridad del recorrido, según PTI.

Diálogo 

Durante sus intervenciones de los últimos días, el Dalai Lama ha
retirado sus llamamientos a un diálogo con China en busca de una
solución duradera para el Tíbet, insistiendo en que no pretende una
separación del territorio.

El Dalai ha conminado a China a aceptar "la realidad de los
hechos" de lo que pasa en el Tíbet, al tiempo que ha advertido a los
tibetanos de que dimitirá como su líder político si optan por la
violencia.