Compartir

La directora de la Oficina del Estudiante Extracomunitario de la Universidad Complutense de Madrid, Liliana Carrera, explicó que en España residen de 31.000 a 32.000 alumnos de países no miembro de la Unión Europea.

Sin embargo estas cifras dejan fuera títulos propios (enseñanzas no oficiales) y estudiantes visitantes y, por tanto, es evidente que el número de alumnos extra-comunitarios debe de ser superior.

Según Carrera, casi un tercio de este colectivo está compuesto por ciudadanos mexicanos y colombianos, y a continuación se sitúan los brasileños, los estadounidenses y los marroquíes.
En menor proporción se encuentran los universitarios procedentes de Perú, Chile, Venezuela y Argentina.

Una de las características que comparten todos ellos es su poder adquisitivo, lo que no es de extrañar dado que la concesión del visado de estudiante exige poseer unos determinados medios económicos.

"Cerebros fugados" 

La directora de la Oficina del Estudiante Extracomunitario de la Complutense explicó que un porcentaje indeterminado de estos alumnos se quedan en España.
La causas se encuentran en las situaciones económicas de sus respectivos países de origen, o bien son los "típicos cerebros fugados".

En este contexto Carrera explicó que su oficina está empezando a elaborar un proyecto de retorno para permitir la inserción de los estudiantes extranjeros en sus países de origen, orientado sobre todo a quienes se quedan en España a trabajar en un puesto por debajo de su cualificación y a los "cerebros fugados".

Para ello se estudia contactar con las multinacionales españoles radicadas en países latinoamericanos, con el fin de que contraten a universitarios de ese continente que se han formado en las últimas etapas en España.