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Según fuentes de la Delegación provincial para la Igualdad y el Bienestar Social, la Fiscalía de Menores remitió el pasado día 5 un escrito en el que instaba a la Administración autonómica a "valorar" el caso tras ordenar su archivo al no contar el imputado con la edad mínima de responsabilidad penal.

El pasado día 12, la Junta de Andalucía trasladó al Ayuntamiento de Adra el estudio de la situación familiar y social del presunto agresor, así como su estado psíquico.

El menor, al que la denuncia interpuesta el pasado día 21 de febrero ante la Guardia Civil acusó de los delitos de coacciones, amenazas, agresión sexual y lesiones, cursaba estudios con la víctima en el CEIP 'Nueva Andalucía' de la pedanía de La Curva aunque la Junta de Andalucía ya ha anunciado su traslado "inmediato" a otro centro escolar.

Posibles medidas 

De momento, desde la Delegación provincial para la Igualdad y el Bienestar Social apuntan a que las medidas a adoptar pasan sólo por dos supuestos ya que, de demostrarse "un entorno familiar normal", la ley no prevé ninguna actuación.

En caso de que los informes médicos y psicológicos revelasen algún trastorno mental, la Junta de Andalucía implementaría "acciones de tratamiento" tanto en el centro educativo, como en su casa mientras que si se detectasen "problemas en el entorno" la respuesta sería "intentar trabajar en ese mismo contexto y, en último caso, decretar su ingreso en un centro del sistema de protección".

Cómo ocurrieron los hechos 

Los hechos sucedieron en horas no lectivas y fuera del recinto escolar días antes del pasado 21 de febrero, fecha en que la dirección del colegio alertó a la madre de la víctima, María Teresa S.B., que su hijo había sufrido abusos sexuales.

Según su relato, que corrobora el informe psiquiátrico provisional del equipo del Centro de Salud Mental de El Ejido (Almería), el imputado y otros tres menores de entre 13 y 15 años, abordaron al pequeño a la salida de sus clases particulares y le instaron a acompañarles a una cabaña con el fin de recuperar la bicicleta que le habían sustraído.
Una vez en el recinto, lo tumbaron en un sofá, y le obligaron a practicar tres felaciones mientras que el mayor y por tanto con responsabilidad penal, lo grababa con el móvil.Después, le amarraron y, tras darle varios palos porque se resistía, el único acusado le penetró analmente mientras le amenazaban con repetir si no robaba dinero para ellos".

La madre de la víctima, denunciada por injurias 

Las familias de dos de los menores de 13 años a los que María Teresa S.B. acusa interponían ayer una denuncia contra la mujer ante la Guardia Civil por una presunta falta de injurias, poco después de que ésta revelase los hechos ante los medios de comunicación.
Esgrimen que fueron "únicamente testigos" de la vejación mientras que la madre de la víctima ha anunciado que interpondrá hoy una segunda denuncia ante el Equipo de la Mujer y del Menor (Emune) de la Comandancia de Almería contra los tres menores que supuestamente le sujetaron, grabaron con el móvil y miraron.