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La juez considera al acusado, autor de un delito de asesinato en el que concurre la agravante de parentesco y la atenuante de confesión. El fallo se ha dado a conocer después de que un jurado popular dictara un veredicto de culpabilidad.

La sentencia, en virtud del veredicto del el jurado, considera probado que el acusado mató a su hijo y que el fallecimiento tuvo lugar tras una discusión. Asimismo, estima que la víctima amenazó a su padre con una gavilla de hierro, mientras que éste golpeó en la cara a su hijo "causándole heridas y rompiéndole la mandíbula".

Asimismo, la juez refleja en la sentencia que el corte mortal se produjo cuando la víctima estaba tumbada en la cama "aprovechando el estado de embriaguez" del ahora fallecido para "darle muerte con facilidad".

Por ello, la Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a 16 años de cárcel a A.S.B. por un delito de asesinato y al pago de 8.000 euros a la madre de la víctima en concepto de indemnización.