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La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega   precisó que "todo apunta a que parece un terrible error judicial", admitió que el sistema "no ha funcionado", que ha habido un "fallo" y apostó por ser muy "serio y responsable" y trabajar de forma "inmediata" para que no vuelvan a ocurrir "estos fallos" que consideró "excepcionales".

En este sentido, explicó que la ley tiene "mecanismos suficientes" para garantizar que el sistema funcione y que se eviten situaciones como la que se ha producido. En su opinión, "estamos ante un hecho muy grave que hay que esclarecer hasta el final, que hay que exigir responsabilidades también hasta el final y hacer recaer todo el peso de la Ley sobre los responsables".

Por ello, quiso dejar claro que el Gobierno "respalda" todas las actuaciones adoptadas por la Fiscalía de Sevilla y "respalda y respaldará" todas cuantas medidas se adopten por el Poder Judicial para el esclarecimiento de los hechos y la fijación de "todas, absolutamente todas las responsabilidades".
No es partidaria de reformas legales inmediatas 

Sobre si el Gobierno tiene intención de impulsar algún tipo de medida legal para incrementar las penas por este tipo de delitos, la vicepresidenta dijo que no es partidaria de que "al hilo de acontecimientos gravísimos como este se propongan de forma inmediata modificaciones legales", aunque sí se mostró dispuesta a realizar mejoras en el sistema, pero de forma serena y sosegada.

Precisó que el Ejecutivo "ni descarta ni deja de descartar nada", ya que considera que "no es sensato" en estos momentos, decir que se van a "agravar o no las penas" porque eso "hay que estudiarlo". "No descartamos ningún debate, pero no creemos que sea prioritario en estos momentos", apostilló, al tiempo que recalcaba que lo "prioritario" es hacer funcionar el sistema para que esto no vuelva a ocurrir.

Es, dijo, "lo más importante". No obstante, se mostró abierta a que se pueda "mejorar" el sistema penal, judicial, policial y procesal. De cara al futuro, dijo que el Ejecutivo está dispuesto a "mejorar todo". "Cómo no", exclamó, pero insistió en que debe hacerse de forma "tranquila" y "sosegada".

Investigación abierta

Al ser preguntada por las posibles responsabilidad de tipo político que se pudieran derivar de este asunto, De la Vega insistió en que hay una "investigación abierta por quien corresponde", es decir, el fiscal y el CGPJ.

Por ello, pidió ser "extremadamente prudente" hasta tener toda la información. Recalcó que "todo apunta" por la información que se conoce hasta el momento que "parece un terrible error judicial". Precisó que las "responsabilidades" se le exigirán a "todos los que sean responsables". Pero insistió en que son el CGPJ y la Fiscalía quienes están actuando y volvió a reiterar que el Gobierno va a respaldar todas las actuaciones.

Tampoco quiso entrar a responder si estos fallos del sistema podrían afectar a la continuidad del ministro de Justicia. Al ser preguntada por esta cuestión volvió a explicar que hay una "investigación abierta" en el ámbito "judicial" y que todo apunta a que es un "gravísimo error judicial", pidió situar "el tema donde está hoy" y esperar a que la investigación culmine. "No vayamos a otro sitio que no es", apostilló.

Serenidad y confianza

La vicepresidenta, que trasladó las "condolencias" del Gobierno a los padres y familiares de la pequeña asesinada, también quiso enviar un "mensaje de serenidad y sosiego" al conjunto de la sociedad para que no se imponga la "violencia.

Pidió confianza en el Estado de Derecho a pesar, dijo, de que "excepcionalmente" puedan darse "terribles situaciones" como la que se ha producido.