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“El orden del armario es el reflejo del orden en la vida y al contrario. Existe algo terapéutico en la acción de ordenar el armario. Muchas veces tratamos de aclarar una confusión interna cambiando algo externo”, afirma la psicóloga Begoña Gibert.

Eva Longoria es extravertida, maniática y jovial. La protagonista de ‘Mujeres Desesperadas’ cuenta con un armario envidiable repleto de colores y perfectamente colocado por formas y tonos. Según los expertos, es una señal de que su personalidad es alegre y desenfadada aunque también algo maniática.

El lujo y ser el centro de atención obsesionan a Carey.
Vive por y para sus pies, a los que ella misma ha calificado como “perfectos y envidiables”. Prueba de ello es que la mayor parte de su vestidor lo ocupa el calzado. El hecho de que los colores predominantes sean los dorados y plateados denota que le gusta que la miren.

El vestidor de Paula Abdul refleja su mayor complejo.
La cantante mide menos de 1’55 metros y ha confesado sentirse acomplejada por ello. Los psicólogos ven una clara exposición de esa inseguridad en la cantidad de complementos que guarda y en la manera de colocarlos. Cree que con muchos adornos será más llamativa.

Nicky Hilton sabe lo que quiere y se esfuerza para conseguirlo.
Los colores fuertes y llamativos predominan en el armario de la hermana de Paris Hilton. Un detalle que dice mucho de su forma de ser: luchadora, fuerte e inagotable ante la adversidad. No necesita demasiado protagonismo porque cree que sus cualidades son notables.