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Francia quiere relanzar la energía nuclear en Europa. Sarkozy acordó ayer con el primer ministro británico, Gordon Brown, la construcción de nuevos reactores en suelo anglosajón como medio para resolver la excesiva dependencia de los combustibles fósiles y luchar contra el cambio climático.

“No les queda más remedio. Al Reino Unido se le agotan los recursos y las energías renovables son aún insuficientes para abastecerles. Necesitan la energía nuclear con urgencia”, explica Ricardo Díaz, doctor en Ingeniería Química.  

Francia es la primera potencia mundial en producción de energía nuclear. Su intención es construir reactores de cuarta generación, mucho más seguros aunque también más costosos. Carlos Bravo, de Greenpace, lo rebate. “Su seguridad no está garantizada hasta el 2040, y su coste es elevadísimo”.

El debate está servido. En España existen ocho reactores nucleares, insuficientes para cubrir la demanda. Por ello importamos casi el 80% de la energía que consumimos, la mayoría de ella energía nuclear proveniente del país galo.

"Es un poco hipócrita cerrar las centrales españolas porque seguiríamos importando energía de Francia y si ocurre un accidente la nube tóxica no se va a detener en los Pirineos", asevera Ricardo Díaz.  Carlos Bravo discrepa. "No existe ningún impedimento ni energético ni económico para no cerrar todas las centrales de España". 

 Existen otras alternativas

La energía eólica es la renovable mnás extendida. Convierte el viento en electricidad. Su impacto medioambiental es muy bajo, pero sólo abastace de energía cuando sopla el viento, es decir, 2.000 horas al año, cifra insuficiente.

La hidráulica es otra alterenativa. Aprovecha los saltos de agua en los ríos y las corrientes y olas en el mar. La energía solar es la más cara. Se abastece de la luz o del calor. Existe otra alternava, la biomasa. Aprovecha los residuos naturales, en especial los restos vegetales.