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La profesora de la Facultad de Psicología de la UB Noemí Pereda ha presentado el estudio "Situación actual en la detección del abuso sexual en la infancia y la adolescencia", realizado a partir de encuestas anónimas a estudiantes universitarios. 

Asegura que un 14,9% de los entrevistados afirmaron haber sufrido abusos sexuales con contacto físico antes de los 13 años, y un 3%, entre los 13 y los 18 años.

Para Noemí Pereda, estas cifras permiten confirmar que el abuso sexual infantil es un problema tan extendido en la sociedad española que son necesarios programas de prevención y ayuda a las numerosas víctimas, y "no pasará mucho tiempo en cobrar tanta importancia como la violencia contra las mujeres".

Sensibilización y denuncia 

Según el estudio, un 15,5% de los chicos y un 19% de las chicas manifestaron haber sufrido la experiencia del abuso.
"La parte esperanzadora y positiva del estudio es que la gran mayoría de las personas que han vivido esta experiencia no ha desarrollado problemas psíquicos", ha destacado Pereda.

Pereda ha destacado la complejidad del problema del abuso sexual infantil, ya que "no existe una relación causal", por lo que es difícil detectar los casos, "a menos que la propia víctima los revele", o sean los más flagrantes, como las violaciones.

La psicóloga ha reclamado "una sensibilización social para que cambie la visión del abuso sexual y de los derechos de los niños".
Pereda ha recordado que "en los países mediterráneos hay un mayor rechazo a la intromisión en la familia" que aún hace más complejo ayudar a los niños.