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Miles de personas salieron a las calles en Buenos Aires golpeando cacerolas y sartenes para secundar la primera 'cacerolada' contra la presidenta argentina, Cristina Fernández, unas horas después de que anunciara que no negociará con los productores agropecuarios en huelga.

En zonas céntricas de la capital, como los residenciales Barrio Norte, la Recoleta, Palermo, el popular Congreso y en la emblemática Plaza de Mayo, miles de vecinos salieron a las calles y otros secundaron la 'cacerolada' desde sus balcones, cortaron el tráfico y gritaron consignas en contra de la mandataria.

Golpeando cacerolas en las calles de Barrio Norte, Naná, de 56 años, y Jorge, de 60, dijeron a EFE que esta era su manera de "demostrar pacíficamente" su "disconformidad" con el Gobierno y lamentaron que la presidenta "provoque división en la sociedad argentina".

El campo, en pie de guerra 

"No sabemos qué vamos a lograr con esto, pero los cacerolazos ya bajaron a una presidencia", recordaron en alusión al mecanismo de protesta que se popularizó con la crisis de finales de 2001, que acabó con la renuncia de Fernando de la Rúa (1999-2001).

Andrea Palomas, de 42 años, salió a las calles a protestar "contra la política agropecuaria que está fundiendo el campo".
"La presidenta quiso poner al campo en contra de la ciudad, pero nosotros, en la ciudad, estamos de parte del campo", comentó.

Las 'caceroladas' se extendieron por distintos barrios de Buenos Aires y también se registraron protestas similares en algunas de las principales ciudades del interior del país, como Córdoba, Rosario, Tucumán y Mar del Plata.

La presidenta habla de "extorsión" 

Fernández, que acaba de cumplir sus primeros cien días de gestión, anunció que no cederá a la "extorsión" de los productores agropecuarios, que ratificaron su intención de mantener la protesta iniciada hace dos semanas contra el aumento de los impuestos a las exportaciones de granos y la política gubernamental.

En el interior del país, miles de productores agropecuarios secundan las movilizaciones convocadas por las cuatro patronales del sector con cortes en las carreteras, bloqueos y piquetes.

La última, hace un año 

La última vez que se registró una cacerolada en Buenos Aires fue en marzo del pasado año, cuando miles de vecinos salieron a las calles indignados para protestar por un gigantesco apagón que se prolongó durante más de 24 horas.
El ex presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007) convocó para mañana un acto en Buenos Aires, en apoyo al Gobierno que encabeza su esposa y en repudio de la huelga comercial de los agropecuarios.